¿Por qué Tlatlauquitepec?
1.- Como seres humanos poseemos diversas formas de comportamiento social. La relación familiar es una de ellas, la otra es con el vecindario y la más trascendente en un país capitalista es nuestra vinculación con el trabajo, sea éste de utilidad general, o sirva únicamente para venderlo (fuerza de trabajo) y subsistir con el precio del mismo.
2.- En el municipio de Tlatlauquitepec, (escogido por la Universidad de Costa Rica y por el Centro Estatal de Desarrollo Municipal: CEDM; como modelo de desarrollo municipal latinoamericano), existen rasgos de comportamiento social muy particulares, aunque afines a miles de centros de población en toda la República Mexicana.
Debido a sus orígenes autóctonos, a su cultura y a su forma de organización ancestral o milenaria, los centros de población son diferentes entre ellos, en igual forma que los galos, los germanos o los anglos. Pero esa diversidad les sirve para identificar su forma de actuar en varios casos. Por una simple razón, su forma de ser les ha servido a que subsistan como pueblos.
3.- Recurro y copio totalmente a Jesús Enríquez Díaz, en los siguientes párrafos:
P1.-“La clave para que éstos pueblos subsistan es precisamente su forma de “trabajar”. Ejemplo de ello es la comunidad de Xonocuautla, comunidad con más de 2 mil 500 habitantes, ubicada en la parte sur-oriente del municipio y en dónde se observa el orden, el respeto entre sus habitantes y a su autoridad y sobre todo a su forma de “hacer algo” por su comunidad. La autoridad que representa a este pueblo es Ambrosio García Córdova, ex emigrante ilegal, mejor conocido y harto querido por sus paisanos que dejó en la unión americana. El “Vocho”, estimula la participación en todos los órdenes del trabajo social mediante el interés y la solidaridad de quiénes viven en esta población”.
En este pueblo se observa la limpieza. No existen delitos. Y cómo un acto religioso el trabajo es compartido como una obligación generalizada por el “bien de su pueblo”. En todas las tareas que propongan la mayoría de sus habitantes, éstos responden en forma gerencial, es decir, con gran ejecutividad, sin remilgos, ni tardanza y en buen modo, cooperando, con el escaso dinero o en mano de obra.
La cooperación es voluntaria, tomando ésta como un elemento de su Axiología, su tabla de valores aún no ha sido agredida o dañada seriamente por la individualidad. Su aportación pecuniaria o laboral es según las posibilidades que tenga cada familia. Con base en esto, la autoridad auxiliar ha estimulado la participación vecinal. Con el único fin de que se responsabilicen los ciudadanos en el cuidado de su “Casa” que es su propia comunidad.
Para los que menos tienen, la autoridad auxiliar organiza el “trabajo comunitario”, consistente en ayudar a mejorar los caminos que van a sus comunidades, limpiarlos o realizar tareas que beneficien a sus propias comunidades. Esto se realiza cuando escasea el trabajo en el campo, a estos trabajo la gente le llama “Faenas”, actividad ancestral y cultural que aprendieron de sus antepasados y que aún es vigente con el sentimiento de compromiso ante su comunidad.
La ayuda consiste en que, sí cada persona o fainero, como les denominan, realiza diez faenas, la autoridad auxiliar le otorga una despensa básica, elaborada con recursos de la misma población, que consiste en: maíz, fríjol, arroz, aceite, etc; de tal manera que la persona que trabaja se beneficie o se ayude en su economía familiar, además esta actividad es reconocida públicamente en cada comunidad a la que pertenezcan.
P2.- Otra comunidad que estimula la participación comunitaria, en forma similar, es la población de Tatauzoquico, que tiene más de 2 mil habitantes y se ubica en la parte sur-poniente del municipio; en esta comunidad la participación se da en lo religioso y según las aptitudes de su gente; la cuál es valorada por su experiencia para realizar trabajos, como lo es la albañilería.
Se dividen el trabajo y la aportación, según el “compromiso adquirido”, ya se en lo económico o en lo material, cabe hacer mención que la participación de la persona es muy importante, ya que si la persona por razones personales no pueda participar en mano de obra, tiene la obligación de cubrir su aportación con dinero, para que lo supla otra persona de su propia sección. Y que esté en posibilidades de cubrir su trabajo”.
Éstas y otras formas de participación ciudadana, son claros ejemplos de que la comunicación entre autoridad y gobernados, genera un mejor destino para los escasos recursos del México Profundo como los invocados. No se necesitan fórmulas taumatúrgicas, para lograr el desarrollo social, solo saber escuchar, tomar la decisión correcta y sobre todo asumir compromisos que beneficien a todos.
*El autor es Vocal Ejecutivo del Centro Estatal de Desarrollo Municipal.
Correo electrónico: cedmpuebla@puebla.com
* El autor y la fuente chambean en el CEDM. Puebla.
> Columnas anteriores
|