Morir en julio
Nadie hubiera imaginado en 1972, año en el que se recrudeció la lucha por el control de la Universidad Autónoma de Puebla, que dos de los principales actores de esa lucha, Gonzálo Bautista O’Farrill y Alfonso Vélez Pliego, treinta y dos años después morirían en sus respectivos domicilios, con diez días de diferencia y que sería en el mes en que fue asesinado otro de los actores de esas luchas, Joel Arriaga, cuya muerte nunca aclarada, se le achaca al entonces gobernante poblano.
En este mismo espacio, recordamos, el 17 de este mes, que el 18 de octubre de 1972, el entonces gobernador del estado Gonzálo Bautista O’Farrill, en el mitin celebrado en el zócalo y convocado para apoyar a su gobierno, había dado instrucciones publicamente al Procurador de Justicia Raymundo Zamudio, para que procediera judicialmente contra Vélez Pliego, considerado uno de los más importantes líderes del movimiento de Reforma Universitaria, junto con el ingeniero Luis Rivera Terrazas y el licenciado Jaime Ornelas.
VIDAS PARALELAS
El pasado 16 de julio, a sus 84 años murió en su residencia de La Calera, Gonzálo Bautista y el 26 del mismo mes y año, también en su residencia particular, fallece con 20 años menos, Alfonso Vélez Pliego.
Ambos crecieron en familias relacionadas con el poder público estatal. Gonzálo fue hijo de gobernador y Alfonso lo fue de secretario general de gobierno (hoy Secretaría de Gobernación) en tiempos de Fausto M. Ortega.
Los dos fueron rectores de la hoy Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en épocas distintas y con enfoques diferentes.
Gonzálo Bautista fue diputado federal y presidente municipal de esta capital y Alfonso Vélez Pliego fue candidato a diputado federal y a presidente municipal por el partido de la izquierda.
Ambos lucharon por el control de la UAP: Gonzálo para mantenerlo en el ámbito de la derecha y Alfonso para pasarlo a la izquierda.
Ambos se lanzaron acusaciones graves durante la lucha universitaria: delincuente, le llamó Gonzálo; asesino, le llamó Alfonso.
Y como si el destino les hubiera jugado una treta: ambos mueren el mismo mes y año, en la ciudad en la que ambos nacieron.
Hubo una diferencia: a Vélez Pliego se le rindió un homenaje en el Paraninfo de la Universidad Autónoma de Puebla, ante cientos de maestros y estudiantes universitarios y a Bautista O’Farrill la UAP solo le dedicó una esquela en los diarios locales, que provocó el enojo de numerosos miembros de la comunidad universitaria, que consideraron tal hecho, como una falta de respeto a maestros y estudiantes de los setenta, que sufrieron persecusión, arresto y hasta muerte, durante su gobierno.
UNIVERSIDAD DEMOCRATICA, CRITICA Y POPULAR
Alfonso Vélez Pliego, fue el último rector del modelo de Universidad Democrática, Crítica y Popular (1981-87) surgida a raíz de que el Partido Comunista Mexicano, se hizo del poder universitario en Puebla en 1972, con Sergio Flores, como rector.
Curiosamente, él apoyó la candidatura de José Dóger Corte, para sucederlo, quien inició el desmantelamiento del Partido Comunista Mexicano dentro de la institución y dio paso a la etapa de la universidad con calidad académica.
Sucedió en la rectoría al ingeniero Luis Rivera Terrazas, en cuyo rectorado había sido secretario general de la institución.
SIEMPRE COMPROMETIDO CON LA IZQUIERDA
Fue también el último secretario general del Partido Comunista Mexicano en Puebla y siguió militando en el PSUM, PMS y finalmente en el PRD, que se derivaron del PCM.
Figuró como candidato de la Coalición de Izquierda, a la presidencia municipal y a una diputación federal.
Fue de la camada de viejos comunistas mexicanos entre los que figuraban: Arnoldo Martínez Verdugo, Gilberto Rincón Gallardo, Valentín Campa, Gerardo Unzueta, Eduardo Montes, Eduardo González, Roberto Borja, Enrique Condés Lara, Luis Ortega Morales y Amalia García, entre otros.
Durante mucho tiempo, fue el pupilo consentido de Rivera Terrazas, pero cuando lanza su candidatura para sucederlo en la rectoría, Terrazas apoya a Luis Ortega.
Estudió Leyes e Historia y en ésta última, obtuvo maestría y doctorado. Después de su rectorado, fue director del Instituto de Investigaciones Sociales de la UAP.
Fundador de la Preparatoria Popular Emiliano Zapata, impulsor de la reforma universitaria.
Aunque desde hace diez años dejó su militancia política, fue un hombre siempre comprometido con la izquierda.
Siempre estuvo considerado como un intelectual de izquierda, formado en la disciplina marxista.
Como rector, supo mantener buenas relaciones con los gobernantes y ganarse su respeto y confianza.
Como todo hombre público tuvo errores y aciertos, adeptos y adversarios.
Tiene un lugar bien ganado en la historia moderna del estado. Su actuación política, rebasó los límites de la Universidad Autónoma de Puebla, que fue el centro de sus actividades.
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