Inicio >> Ciudad >> La prostitución en Puebla de ayer y hoy

Yo, puta

La prostitución en Puebla de ayer y hoy

 

 

Miry es una chava de 32 años, y gracias a la prostitución fue como ella culminó sus estudios en cirugía dental hace dos años. Esta mujer es del Distrito Federal, y allá inició esta licenciatura, sin embargo, por seguir a un amor fue como llegó a Puebla, pero su novio con quien vivía en esta ciudad la botó por otra dama. Sin dinero, sin conocer a nadie, más que a la persona que la defraudó, fue como Miry decidió ser prostituta, y está agradecida con este oficio, pues también por medio de las ganancias se operó su busto y el rostro en dos ocasiones. Actualmente espera contraer nupcias con un hombre que conoció por medio de su oficio.


Sin embargo, en el mundo de la prostitución no todo es color de rosa. La psicóloga Maribel Morales Fuentes, orientadora del Instituto Poblano de la Mujer (IPM), dice que las mujeres que se dedican a la prostitución en su mayoría tienen problemas del tipo emocional, “por lo que difícilmente pueden llevar una relación sana, todo el tiempo están inestables, y por si fuera poco, tienen un desgaste físico impresionante, producto del ritmo de vida que llevan.”


Según la psicóloga del IPM, otra de las causas que originan problemas emocionales en las sexoservidoras, se debe a que han vivido en un ambiente hostil, donde la constante ha sido la violencia, y ocasiona en estas mujeres baja autoestima. “Creer que son merecedoras de amor. Normalmente las niñas que se enfrentan a la violencia intrafamiliar, son quienes corren más riesgo de caer en estos caminos, pero no por placer, sino por diferentes necesidades, como económicas, de identidad y sentirse queridas por un hombre.


Estas damas viven en un ambiente complicado y en algunos casos provienen de situaciones familiares difíciles, ellas tienen que aprender a ser duras, a ser frías, porque la vulnerabilidad y la sensibilidad en este tipo de vida las acaba, deben ser rígidas, no se deben dejar de nadie, si no jamás serán funcionales para este negocio.


La encargada de brindar ayuda psicológica en la dependencia manifiesta que las prostitutas que son madres de familia, se portan agresivas con sus hijos, no muestran el más mínimo afecto hacia ellos, “ya que con sus vástagos descargan su furia, con sus niños se desquitan de lo que les pasa y de lo mal o bien que las ha tratado la vida.

 

 

La psicóloga recordó un casos en el IPM
Un niño era atendido en esta institución, estaba en el área de educación especial. Él y sus dos hermanos presentaban rasgos de maltrato físico, cuando el personal inició las investigaciones correspondientes e interrogó a la madre. Llegaron a la conclusión de que era prostituta, sin que la mujer dijera nada, y dedujeron que la madre era quien maltrataba a los pequeños.

 

 

¿La prostitución está regulada por las autoridades?
El reglamento que establece el ejercicio de la prostitución en la ciudad de Puebla data del 22 de agosto de 1928. En este documento se establecieron los requisitos que tenían que cumplir las mujeres para dedicarse a este oficio, según Hugo Cortés Santiago, encargado del Archivo Histórico Municipal.


Desde el año de 1904, a la mujer prostituta se le obligaba a someterse a la inspección sanitaria, requerimiento que se integró al reglamento de 1928. De igual forma, las mujeres que deseaban ser prostitutas o ya lo eran, no tenían que ser menores de edad, ni mayores de 50 años, tampoco vírgenes y demostrar maduras, como para comprender la situación del comercio carnal, pues iban a usar su cuerpo. Finalmente, no deberían de padecer enfermedades, debido a que las revisiones eran sumamente exigentes, pues se les hacían dos veces por semana.


Cabe destacar que la Sección de Sanidad del Honorable Ayuntamiento, que era la dependencia que se encargaba del control sanitario de las sexoservidoras, registró desde 1886 a 1927 a las prostitutas en una documentación llamada “registro e inscripción de prostitutas”, donde se ingresaba datos como edad, domicilio, origen, características físicas, estatura, peso, y registraban hasta extranjeras. De igual forma, se especificaba la casa donde se ejercía la prostitución, además la dueña o el dueño de un burdel estaban obligados a dar de alta a sus muchachas en la Sección de Sanidad, con el objetivo de acatar el reglamento que en aquel entonces era muy estricto.


También en este documento se fundamentó la zona de tolerancia, lugar donde exclusivamente trabajaban las prostitutas. A esta zona se anexó un croquis en la que deberían trabajar las prostitutas, la cual en ese entonces se localizaba en el barrio de San Antonio, denominado como “el barrio de las putas”, que comprendía las calles 20, 22, 24 oriente y así sucesivamente, hasta llegar al boulevard 5 de mayo, y de la 2 norte y 5 de mayo, hasta la 3 norte. Aquí había un callejón muy famoso que era conocido como “las asesorías de las putas”, y solamente en esta zona es donde podían trabajar las prostitutas.


En 1960 el reglamento se modificó en su artículo 50, donde se indicaba que el barrio de San Antonio ya no sería la zona de tolerancia, y cambiaría hasta la actualidad a la avenida 90 poniente, por el Museo de Ferrocarriles.


El encargado del Archivo Histórico del municipio señaló que desde los veintes ya se tenía conocimiento de las casas de cita, burdeles y casas de asignación, y aclaró que las prostitutas de este tiempo eran elegantes, no parecían sexoservidoras. “También había casas de cita clandestinas, en las que ya no se podía llevar un control sanitario.”


El mismo reglamento de 1928 sigue vigente, pero en la actualidad es difícil tener un control de estas mujeres, pues son personas que su mudan de una ciudad a otra constantemente, porque vienen de paso, entonces no se puede tener un control médico. Tampoco  existe un número exacto de las prostitutas registradas, mencionó Fernando Rojas Cristerna, regidor de Salud del Ayuntamiento de Puebla.


El doctor Fernando Rojas confirmó que Puebla no tiene un grave problema de prostitución, pero si no se regulariza a tiempo, la situación se saldrá de control para las autoridades.  Además manifestó que la Secretaría de Salud estatal es la única facultada para acreditar a las prostitutas, por eso es indispensable crear programas para hacer conciencia en las mujeres que se dedican a esta labor y se acrediten debidamente.


Además, el funcionario refirió que la Comisión de Salud sólo vigila el funcionamiento que tienen las dependencias de salubridad, a las cuales únicamente les piden informes de las actividades que llevan a cabo en programas específicos, como el control del VIH. El regidor dijo que la comisión que está a su cargo no tiene otra facultad. Sin embargo, reconoció que el Ayuntamiento tiene registro de las empresas que promueven la venta de mujeres con fines sexuales.


Cambio se dio a la tarea de investigar cómo operan las empresas que promueven mujeres para fines sexuales.

A continuación, la reproducción de una llamada telefónica a un número de los que aparecen en El Sol de Puebla.

 

—Hola, buenas tardes, ¿quisiera saber cómo es esto del servicio?
—El servicio es muy completo, donde estés instalado en cualquier zona de la ciudad, y sería de mil 400 una hora o de mil 800 pesos dos horas, con doce lados incluidos.
—¿Qué más incluye?
—Incluye servicio completo con masaje relajante.
—¿Qué tipo de chavitas tiene como para pedir?
—Morenas, güeras, es lo que te comenté de todo tipo.
—¿No tiene extranjeras?
—¡No!, sólo nacionales
—¿No tiene menores de edad?
—¡No! Para nada, eso es un delito, cómo crees, qué pena que hables y preguntes por eso, porque imagínate, es la ley y todo esto da pena ¿no?, está cañón.

 

Los negocios de este tipo estén o no reglamentados conocen perfectamente la ley, sin embargo, falta comprobar que de verdad la respeten.


De acuerdo con el director jurídico y psicológico del Instituto Poblano de la Mujer (IPM), Jorge Arroyo Martínez, dos leyes en el estado contemplan el tema de la prostitución: Código de Defensa Social del Estado de Puebla, el cual señala como delitos la corrupción de menores de edad y el lenocinio, sin embargo la prostitución no está tipificada como delito. La otra es la Ley Estatal de Salud, que marca las obligaciones de la SSA, para verificar la salud pública, y está relacionada con las obligaciones de las prostitutas, como acudir a la Secretaría de Salud para recibir una acreditación que indique que están libres de enfermedades.


Jorge Arroyo manifestó que todas las mujeres tienen los mismos derechos, sin importar a qué se dediquen. La ley es general para todas las mexicanas, por ello recomendó a las prostitutas que si son objeto de un delito tal como violación, prohibición de la libertad, entre otros, no se cierren las puertas y presenten su denuncia.


De igual forma, destacó las sanciones que establece la Ley de Defensa Social del Estado de Puebla, en caso de cometer los siguientes delitos:


—Corrupción de menores, de 5 a 10 años de prisión y una multa de 50 a mil días de salario mínimo.
—Lenocinio, de 6 a 10 años de cárcel y una multa de 50 a 500 días de salario mínimo. Y si el que comete el delito tiene parentesco con la víctima, la condena aumenta de 7 a 15 años de prisión, esto sólo aplica en el estado de Puebla.


Por otro lado, el diputado perredista y presidente de la Comisión de Salud del Congreso del Estado, Miguel Cázares García, señaló que la Ley Estatal de Salud se ha actualizando en lo posible, pero dijo que con respecto al tema de la prostitución, concierne a Regulación Sanitaria mantener en constante verificación a las prostitutas, con el objetivo de prevenir enfermedades de transmisión sexual que pueden ser contagiadas de sexoservidoras a hombres que solicitan sus servicios.


En su artículo 240, la Ley de Estatal de Salud señala que compete a la autoridad sanitaria expedir una tarjeta de control sanitario a todas las personas que realicen actividades mediante las cuales se pueda propagar una enfermedad transmisible.


En el artículo 241 se establece, a efecto de proteger la salud de la población y prevenir los riesgos de enfermedades venéreas, que la Secretaría de Salud implementará acciones como proponer la celebración de programas de asesoría en temas sexual en instituciones de educación media y superior y en centros de trabajo, y difundir a la población, a través de los medios de comunicación, los riesgos que tiene para las personas contraer una enfermedad venérea. Finalmente, los ayuntamientos se deben coordinar con la SSA, para la adecuada difusión de las acciones y medidas de seguridad sanitaria.


Por estas circunstancias, el perredista afirmó que la ley de salud no sanciona a las prostitutas, las obliga a que se tengan que checar con cierto periodo, como también lo refirió el regidor de salud, Fernando Rojas. De la misma forma coinciden en que es muy difícil mantener un control de las sexoservidoras en la actualidad, a pesar de las licencias que otorga la SSA.


Pero en la mayoría de los municipios sí hay zonas de tolerancia, donde están las mujeres que sí regulan las autoridades sanitarias.


Lo que sí es una realidad, es que se deben actualizar las leyes de salud en el estado, ya que no puede ser posible que el único reglamento de prostitución que se ha hecho en la ciudad de Puebla, date de 1928. En otras palabras, es un reglamento del siglo pasado.


La sociedad es dinámica y constantemente evoluciona, por lo que las leyes deben avanzar de acuerdo a las necesidades de las mujeres y de la sociedad como tal. Además se requieren políticas públicas que garanticen el bienestar de las damas, afirma Nancy de la Sierra, diputada local del Partido Revolucionario Institucional (PRI).


Finalmente, regular a las prostitutas es una situación complicada, sobretodo por que muchas de ellas no tienen la suficiente responsabilidad para acercarse a las autoridades sanitarias, y muchas vienen de otras ciudades, de otros estados, y viceversa, prostitutas poblanas emigran a otras ciudades en busca de nuevas expectativas.

 

 

LLAMADOS
La psicóloga Maribel Morales Fuentes, orientadora del Instituto Poblano de la Mujer (IPM), dice que las mujeres que se dedican a la prostitución en su mayoría tienen problemas del tipo emocional, “por lo que difícilmente pueden llevar una relación sana, todo el tiempo están inestables, y por si fuera poco, tienen un desgaste físico impresionante, producto del ritmo de vida que llevan.”

 

El reglamento que establece el ejercicio de la prostitución en la ciudad de Puebla data del 22 de agosto de 1928. En este documento se establecieron los requisitos que tenían que cumplir las mujeres para dedicarse a este oficio, según Hugo Cortés Santiago, encargado del Archivo Histórico Municipal.

 

 



     PUBLICIDAD