Lo Negro de Armando Prida. En las oficinas de Armando Prida, dueño del diario Síntesis, se armó la historia.
Y se cuajó.
Ahora sólo se trata de que aparezca un libro que tendrá como título “El Periodismo Negro de Mario Alberto Mejía”.
Y eso ocurrirá en los próximos días.
Un legislador poblano le confió al quintacolumnista que ya está todo listo para exhibir a quien esto escribe a través de la pluma de uno de los principales cancerberos de Prida.
¿Su nombre?
José Martínez.
El mismo al que Enrique Núñez, director de Intolerancia, denunció a través del extinto programa “Los Intolerantes” de recibir, en el restaurante Mi Ciudad, un generoso “chayo” (o embute) de manos de Valentín Meneses, quien en ese tiempo se desempeñaba como director de Comunicación Social del alcalde Mario Marín Torres.
El mismo que escribió un panfleto para defender a Prida cuando la extinta SECODAM lo inhabilitó por diversas irregularidades detectadas en el sexenio pasado por los directivos de la Comisión Nacional del Libro de Texto Gratuito (Conaliteg).
El mismo que escribió dos libros mañosos sobre Carlos Slim y Elba Esther Gordillo.
Hay que decir que para la tarea de escribir el libro sobre el autor de estas líneas, Prida puso a disposición de Martínez a varios tundemáquinas anónimos e ineptos.
Y más:
Ya hasta tienen un recinto oficial para presentarlo en sociedad.
La historia de “El Periodismo Negro de Mario Alberto Mejía” no tiene pierde.
He aquí un adelanto por cortesía del autor y los patrocinadores.
Resulta que en el sexenio de Melquiades Morales Flores un servidor se enriqueció brutalmente a través de los jugosos negocios que armó a su paso por Intolerancia Diario.
En la narrativa del protegido de Prida van apareciendo diversos personajes, siempre, faltaba más, en contubernio con quien esto escribe.
¿Nombres?
Van dos: el propio ex gobernador y Rodrigo López Sainz, dueño de Intolerancia, a quien Prida desde siempre le ha tenido una particular envidia.
Hasta aquí dejo este adelanto, aunque prometo ir publicando otros fragmentos del ya célebre libro en los días que vienen.
Ah: por supuesto que Prida evitará aparecer como patrocinador del libelo.
Lástima que por bocón haya quedado al descubierto desde antes.
Por lo pronto me despido, pues tengo que ir en uno de mis yates a un crucero por el mediterráneo.
Abur.
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