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Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

artrueda@laquintacolumna.com.mx

 

 

 

 


 

 

Desde las catacumbas

 

Un distinguido priísta, incrustado a fuerza en el grupo de poder, me envió un informe para comentar la flaca caballada, según él, que aspira dentro de su partido a la candidatura a la alcaldía. Su opinión es interesante porque refleja, desde las catacumbas del poder, lo que se piensa verdaderamente de todos los aspirantes tricolores y que nadie se atreve a expresar en público. Lo cierto es que, como se dice en el argot, con ese equipo no se clasifica al Mundial. Hay que ver lo que piensan los priístas de los propios priístas.

 

“En primer lugar tenemos a Javier López Zavala, cuya principal fortaleza era precisamente su cercanía y estrecha vinculación con el gobernador. Cuando todo era ambrosiaco y fasto se reconocía en público como el  hijo predilecto. Ahora, la que fue  su principal ventaja se convierte en su mayor debilidad;  y en vez de ser leal a su hacedor y morir junto a su faraón, el titular de Gobernación patalea y reniega a correr la suerte de quien antes se benefició.

 

“Ejemplo claro son sus bandazos como el que piense postularse a la alcaldía, pero por su micropartido, el Esperanza Ciudadana, para según él, empezar a desmarcarse de su progenitor político y que la ciudadanía lo empiece a observar con luz propia. ¿A quién cree  que va poder engañar el joven y hoy  atribulado funcionario?

 

“En la adversidad se ve el verdadero tamaño de un hombre y por lo que se aprecia al  secretario de Gobernación le da pavor caminar por terrenos que le son ajenos; el dar la batalla  por él mismo y no más de la mano y fama pública de su protector.

 

“Zavala no asimila que en política hay que ser leales, no sólo en la victoria sino también en la derrota. Pero es duro adaptarse a una nueva realidad después de que al inicio de la administración él era el centro del poder: aparecía retratado en medio de la comunidad libanesa, los empresarios, todos los secretarios acordaban con él, en fin no había interés o grupo que no quisiera quedar bien con el ahijado y prometedor funcionario.

 

“En cambio, hoy Zavala no se acostumbra a que su voz sólo encuentre eco en la burocracia. Ya no es más el temido e influyente funcionario, su estrella empezó a decaer  incluso frente a secretarios como el de Obras o Finanzas  que tienen su propia dinámica del poder. ¿Cómo sobrellevar  el  cargo, cuando antes era frecuente presenciar a cientos de personas hacer antesala para pedirle recomendaciones, favores y hoy nadie de peso acude  a su oficina?

 

“Y es que si los políticos y los funcionarios han dejado de acudir al primer piso de Casa Aguayo, es porque ahora asisten al segundo, en dónde han encontrado un nuevo y legítimo  interlocutor en la persona Guillermo Deloya Cobián, quién también aspira a ser candidato a la alcaldía y ahora tiene un verdadero peso político, ya que el propio gobernador se ha encargado de difundir las cualidades de su funcionario al que “le tiene envidia de la buena”

 

“Deloya es egresado de la carrera de Derecho de la UDLA y se le recuerda como una viuda del Doctor Aceves Saucedo. Quedó al frente de la Fundación promadracista que dejó el finado economista, y cuya memoria supo explotar Deloya para acercarse al PRI, pero al ver que ahí no había futuro se fue de particular esperando mas que servir, servirse de una coyuntura.

 

“Aunque hoy  se autonombra un leal y marinista de siempre, sería bueno preguntarle  a Germán Sierra Sánchez si Deloya no le prometió lo mismo antes de la definición de Melquíades y Madrazo.

 

“El secretario particular está muy acelerado, pero para ganarse el respeto de la gente y del partido no basta con haber (ya lo constatamos) impresionado a su jefe. Con su desbordado activismo su actitud parece reflejar, más que  profesionalismo, que el ejecutivo le debiera algo. Eso lo notan todos sus allegados, que no ven en él más mérito que haber trabajado en el Consejo de la Judicatura y según él conocer el entramado de relaciones que serán  definitorios en el Lydia-gate. El gobernador, hombre sencillo al fin, parece demasiado impresionado por el mundano desenvolvimiento de su asesor. Pero al igual que en el amor, en la política también suele haber desengaños.

 

“¿Qué decir de Roberto Ruiz Esparza? El fútbol es un deporte universal, pero en nuestra capital se sobredimensiona su actuación en dos esferas: en la de los criollos como Luis Paredes y en la de las clases populares. Precisamente el ex alcalde panista hizo que el ex Capi de postulara por el albiazul.

 

“En el  PRI no se quieren quedar atrás y el vetusto delegado ya consideró al  ex futbolista como precandidato a la alcaldía. Yo no voy a cuestionar su constitucional y legítima aspiración, pero  creo que al Capi Ruiz Esparza debería dársele todo el apoyo, pero para que fuera el director técnico del equipo de fútbol  Puebla. Estoy seguro que criollos y adocenados coincidieran en que ése es su verdadero talento. Sin discusiones  todos le daríamos nuestro respaldo.

 

“¿Pero para candidato del PRI a la alcaldía? No imagino semejante disparate. ¿Un candidato ciudadano que no es reconocido por sus convicciones partidistas sino por la camiseta del Puebla? Así vuelve a debate lo que se discutirá acremente el próximo 4 de marzo, dónde en la Asamblea nacional del PRI se pretende aprobar candidaturas de personas ajenas al partido sin atender a la militancia. De aprobarse allá y aquí, ¿qué va a pasar con del partido tricolor cuando ahora tenga que importar del PAN a candidatos sin  definición?

 

“Estoy seguro que si el PRI no lo apoya, mañana defeccionará y se enfilará a Nueva Alianza o al igual que su ex patrón Emilio Maurer irá al PRD. Y es que nadie debe decirse sorprendido del ex futbolista, cuando él mismo no se compromete con el PRI. Después del informe del alcalde Doger se entrevisto a Ruiz Esparza y con una expresión de perdona-vidas dijo que iba a pensar “si les hacia el favor a los priístas”.

 

“Por favor, ¿tan mal estamos en el PRI que ahora hasta tienen que soportar a una diva del balompié?

 

“En su historia reciente, el priísmo sólo ha recurrido una vez a la genuflexión. Lo hizo con  Ricardo Menéndez Haces, el diputado federal ultraderechista que tuvo el apoyo del ex gobernador Bartlett para granjearse el apoyo de ese sector recalcitrante. Una vez que no consiguió su propósito de ser alcaldejamás se volvió a escuchar de su supuesto priísmo.

 

Dignidad señores priístas. Si se va a perder, que sea con la cabeza en alto y con los hombres que ayer se dijeron del gobernador y hoy reculan. Es tiempo de que todos prueben su lealtad. ¡Qué fácil es ser leal en tiempos de vacas gordas!

 

“No puedo pasar por alto a Melquíades Morales Flores, siempre tan bien posicionado en las encuestas. Estoy seguro que el  escarmiento de la derrota le aconsejó no volver a exhibirse pero algunos de sus corifeos lo incitan a que se aviente; total él  siempre  va por delante y no ellos.

 

“Seria el momento de que Melquíades Morales dé muestras de sensatez y cordura. Dice querer  emular al doctor y ex gobernador  Alfredo Toxqui  pero sólo en lo que le conviene, porque si bien es cierto que después de gobernar el estado el Doctor dijo que se retiraría sirviendo a su municipio, también es cierto que el Doctor vivió con dignidad y coherencia.

 

“Por último, Arturo, tres personajes más que aspiran.

 

Blanca Alcalá es un activo valioso, pero su  tiempo ya pasó. El partido la descuidó y la subempleó en SEDESOL donde no tuvo el ventaneo que requería para esta participación. Hoy el partido no puede enviarla  sin fusil a la guerra, cuando no la valoró en su momento.

 

Lucero Saldaña. Lo único que se recuerda de ella, después de que Rafael  Cañedo falleció y ocupó su curul, fue su estrambótico peinado bicolor azul fosforescente. Su oportunidad ya la tuvo, su perfil seria el idóneo pero para la Secretaría de Turismo.

 

El “Profe”  Ceballos. Bueno, aquí no vale la pena ni gastar tinta.

 

“Te cuento mi conclusión: la baraja del gobernador está muy corta. Las únicas y reales cartas fuertes para la presidencia municipal son Pericles Olivares Flores,  quien  acumuló capital y experiencia al frente del Congreso, (además de contener a la oposición)  y el hombre que  por obligación debe dar la cara por su jefe, Javier López Zavala.

 

Sí, quizá no ganen, pero al intentarlo puede y se empiecen hacer de un nombre propio.

“Y sino que con su PAN se lo coman”.

 

 

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