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Admite Marín que guarro golpeador trabaja para él

Asegura que el reportero agredido es su amigo

 

 

Roberto Marín Torres, hermano del gobernador Mario Marín Torres, admitió que el guardaespaldas llamado Miguel Ángel Romero Ortega —que golpeó al cronista de Intolerancia Diario, Mario Martell Contreras— fue su empleado en años anteriores y que la noche del 25 de enero, cuando sucedió la agresión, éste fue a buscarlo para pedirle trabajo.


Entrevistado en el marco de la visita de Enrique Jackson en Puebla, Roberto Marín aseguró que fue él quien identificó a Romero Ortega como el agresor de Mario Martell, aunque dijo que no había visto cómo golpearon al reportero.


El pasado 25 de enero, al término de un acto priista, los reporteros Mario Martell y Héctor Hugo Cruz —de Cambio— intentaron entrevistar al hermano de gobernador para preguntarle sobre su nuevo cargo en la dirigencia del PRI, cuando un escolta de Roberto Marín atacó a Mario Martell y le rompió la nariz.


En su primera entrevista, después de la agresión y de la denuncia presentada por el reportero ante la Procuraduría General de la República, Roberto Marín narró que la noche de la agresión, él no se percató de algo, hasta que el propio Martell se le acercó para decirle: “Ve lo que me hicieron tus guaruras”.
Roberto Marín señaló que sería incapaz de golpearlo o emitir una orden para lastimarlo, pues es su amigo: “una persona que no se mete con nadie”.


“Mario, si ustedes me han apoyado, yo con todos los medios tengo relación, yo con nadie me he metido, imagínate, si a los medios que se han metido con mi familia… ni yo, ni nadie de mi familia les hemos hecho algo, cómo es posible que con amigos como tú, intentemos algo”.


Incluso, Roberto Marín presumió su relación con Mario Martell y su pareja sentimental, Celina Peña Guzmán:

 

“En efecto, ahí estaba en el hospital, platicamos, lo que comentamos es que yo le dije: ‘Mario, tú eres mi amigo, tú me has apoyado, sobretodo Celina, que me apoyó en precampaña, cuando quise ser diputado por Zacatlán, y ella, Celina, en particular me apoyó muy bien.”


—¿Cuál es su postura respecto a la denuncia que presentó Martell por recibir una golpiza en manos de un guardaespaldas suyo? — se le preguntó a Roberto Marín.
—Fíjate, que qué pena, verdad. La semana pasada hubo una confusión y tajantemente te digo, yo nunca he tenido guardaespaldas ni chofer. En el partido carecemos de recursos y no tenemos ni el mismo presidente, ni la secretaria general o su servidor agentes de seguridad. Repito, en mi caso, nunca lo he tenido, fue en un evento de partido.
—Hay versiones de que usted le dijo al reportero que el golpe iba contra la prensa que ha criticado a la familia Marín Torres…
—No, para nada. No fue así. En efecto, después de que pasó eso, me regresé al partido, a la diagonal. El licenciado Valentín se tomó la molestia de llevarlo al hospital, estando ahí me habla y me dice que le estaban dando la atención, el apoyo. Me dijo: “ven para que platiques con él.” En efecto, ahí estaba en el hospital, platicamos, yo le dije: “Mario, tú eres mi amigo, tú me has apoyado, sobretodo Celina, que me apoyó en precampaña, cuando quise ser diputado por Zacatlán.  Mario, si ustedes me han apoyado, yo con todos los medios tengo relación, yo con nadie me he metido, imagínate si a los medios que se han metido con mi familia… ni yo, ni nadie de mi familia les hemos hecho algo, cómo es posible que con amigos como tú intentemos algo.” Eso le comenté, pero no lo que mencionó, de que yo había comentado eso. Repito, ese es el comentario que hice.
—¿Qué pasó ese día, qué recuerda?
—Pues iba llegando, como secretario de organización estamos pendientes de todos los eventos. Venía una gira del licenciado Valentín y ya había llegado nuestro precandidato. Yo les informaba que estaba aquí, entonces que se acerca el reportero Héctor Hugo de Cambio, le digo “sí, con todo gusto, nada más déjame que termine el evento, la realizamos.” Y después del evento, otro amigo reportero se acercó y le dije que estaba sobre tiempo, porque teníamos unos pendientes, pero que lo esperaban el lunes en la oficina. Terminando el evento, estábamos acordando la gira del fin de semana y escucho mi nombre, y es Mario, en efecto, me hace una seña, le entendí que me pedía una entrevista. Yo tenía el teléfono, en el momento le dije que sí. Les repito a Mario, en especial, lo conozco bien y sé que con nadie se mete. Yo no le tengo ningún tipo de recelo, ni mucho menos. Le dije que sí, que con mucho gusto. Ya en la salida, no supe qué pasó, soy honesto, más adelante me alcanza Mario y me dice: “ve lo que me hicieron los guaruras”, veo que tenía sangre en la nariz y le dije: “perdóname, Mario, no sé de qué hablas. Discúlpame, no sé que pasó.”
—¿No vio cuando lo golpearon?
—No, porque yo salí, caminé hacia el zócalo, cuando oí gritos, era de noche, pero no distinguí lo que estaba pasando.
—Una de las quejas de Martell es que usted no hizo nada.
—En efecto, yo iba a adelante. Me alcanza y me dice: “mira lo que me hicieron tus guaruras.” Yo le respondo que no tengo guaruras. Y entonces, Héctor Hugo me hace la entrevista y me pregunta sobre lo sucedido con Martell y le dije que no sabía nada. En eso, iba saliendo Valentín, me regresé y vi como subió a Mario y se fueron.
—¿Usted conocía a la persona que golpeó a Mario?
—Sí, sí lo conocía. Eso es importante, llegué en 1999 a Proyectos Productivos y ahí trabajaba esta persona, Miguel Ángel Romero, yo estuve tres años ahí y a partir de mi salida, como subordinado mío quedó ahí. Es un conocido, no tengo relación de amigo, de familia. Tengo entendido que se le había terminado su contrato el 30 de diciembre y quería platicar conmigo para que yo lo contratara. Es la versión que tengo, sí lo conozco, pero no tengo una relación estrecha ni de amistad.
—¿Qué opina que de lo que hizo su guardaespaldas?
—Yo soy responsable de lo que yo haga. No de lo hagan las demás personas.
—El propio Ángel Romero dice que él no golpeó a Martell.
—Pregúntale a él. Yo ya te dije. Lo conozco, pero no tengo guaruras. Después de lo que pasó tuve que preguntar cómo estaban las cosas y me dieron la descripción.
—¿Usted lo identificó?
—Yo lo identifiqué. No tengo compromisos con él, que se llegue a las últimas consecuencias. Si él cometió el error, que pague.
—¿Cómo le afecta a su hermano?
—Es parte del ambiente que se vive. Yo quiero que esto se aclare.
—¿Le afecta a su hermano?
—Esto ha sido mediático.
—¿Y mediático, no le afecta?
—Puede ser, puede ser. Imagínate si en cualquier evento pasa algo… todos los medios sin investigar sacan que son guaruras, se suponen que con periodistas, ¿por qué no investigan antes de sacar la nota?
—¿El gobernador se comunicó con usted para hablar sobre este tema?
—No tiene que comunicarse conmigo. Yo no trato estos temas con él. Yo con él, sólo cosas de familia.

 

 

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