APARATO POLITICO SUBDESARROLLADO.
1.- En las llamadas por académicos progresistas: “democracias pequeño burguesas”, la única forma que se tiene para llegar al poder político-administrativo (federal, estatales y locales), y de ahí gobernar bajo conceptos del grupo triunfador, es mediante elecciones debidamente legalizadas por órganos idealmente tomados como imparciales.
Los entes públicos llamados partidos políticos obtienen su derecho a participar en las elecciones mediante diversos requisitos entre los cuales se encuentran sus estatutos, su cuerpo ideológico y su programa de acción.
En países desarrollados, donde el promedio de lectura de libros, periódicos, y revistas es muy alto en la población general, es obligada centenariamente la discusión, la polémica y los debates por las ideas. Entre nosotros predomina el uso de la publicidad y de la propaganda negra para alcanzar el ejercicio del poder representativo.
2.- En América Latina a fines de los sesentas, hasta casi los ochentas del siglo pasado, los partidos políticos fueron borrados de las decisiones populares para nombrar gobernantes, legisladores y jueces. Estos encargos de alta responsabilidad fueron suplantados por la casta militar primitiva y atrasada, con las consecuencias de todos conocidas.
3.- En México, el Partido Unico funcionó como catalizador y control de las aspiraciones golpistas, todas ellas alentadas por los gobiernos estadounidenses en turno y nos dió la estabilidad social, correspondiente a nuestro nivel de desarrollo.
4.- Ocioso pero valedero es hacer constancia que todos los cuerpos de los tres poderes constitutivos del gobierno, sufrieron el patrimonialismo y el nepotismo, con el agregado de la práctica centenaria de la corrupción.
5.- El proceso evolucionista de la sociedad mexicana dió por finiquitada la etapa del Partido Unico, donde los procesos electorales eran organizados, colegiados y calificados por los gobiernos federal y los estatales.
Como una medida para democratizar las elecciones surgió un ente con total autonomía para realizar las acciones electorales que antes realizaban los gobiernos.
Integrado por miembros alejados de la realidad económica nacional y carentes de una estructura mental progresista, patriótica y nacionalista han hecho de el, un aparato derrochador e insultante para la pobreza nacional, promoviendo asignaciones millonarias a los partidos políticos consolidados e incluso otorgando prebendas a otros agrupamientos aspirantes a serlo.
6.- En esa institución tan alabada en su creación porque supuestamente evitaría el fraude y nos elevaría casi a niveles suizos de participación política, sus funcionarios sin distingo alguno (guardada la proporción por el rango) se autoasignan en gasto corriente cantidades tales que sacarían de la pobreza a decenas de miles de mexicanos en inversiones productivas.
Sus salarios, sueldos, y pago de asesores, deslumbran incluso a los obtenidos en las empresas privadas de corte trans-nacional.
7.- Mientras que en los países de alto desarrollo económico y social, cada votante aporta de sus ingresos personales una cuota para que su partido pueda inscribirse, pagando ante los Ministerios del Interior el derecho a participar electoralmente; en México, donde Usted lector vive, donde existen sesenta y tres millones de pobres con un gran porcentaje de indigentes, en siete años hemos dilapidado setenta mil millones de pesos en democracia política-partidaria-electoral, mismos que convertidos en proyectos productivos de trescientos mil a tres millones por cada acto gestionario, bien orientado, bien diseñado, podíamos haber abatido algunos de los factores que ocasionan nuestra situación económica nacional.
Veamos la información del caso, tomada íntegramente de la prensa editada en el D.F.:
8.- Gastaron partidos casi setenta mil millones en solo siete años.
Durante los próximos tres años, los ocho partidos políticos nacionales ejercerán once mil doscientos veinte millones mas de financiamiento público, mientras que el gasto electoral en México superó los sesenta y nueve mil ochocientos setenta y cuatro millones de pesos en el período 2000-2007.
9.- El Servicio de Investigación y Análisis de la Cámara de Diputados destaca que de 2000 a 2007 se destinó un presupuesto total de sesenta y nueve mil ochocientos setenta y cuatro millones de pesos al gasto de los organismos electorales.
Veintitrés mil trescientos nueve millones de pesos asignados como prerrogativas a dieciséis partidos políticos, aunque ocho de ellos perdieron su registro durante el lapso de referencia.
10.- El documento clasificado como “El financiamiento público federal otorgado al IFE a TEPJF, a la FEPADE y a los partidos políticos nacionales de México, precisa que el instituto político que más subsidio obtuvo fue el PRI con seis mil setecientos quince millones de pesos, seguido por el PAN, con seis mil doscientos setenta y ocho millones; el PRD, con tres mil seiscientos sesenta y dos millones; el PVEM, con mil novecientos cuarenta y cinco millones, el PT con mil quinientos setenta millones y Convergencia con mil doscientos ochenta y cinco millones.
11.- Asímismo, durante el período 2000-2007 el IFE ha ejercido un presupuesto de sesenta y un mil seiscientos diez millones de pesos, aunque veintitrés mil trescientos nueve correspondieron al financiamiento de los partidos políticos y los restantes treinta y ocho mil trescientos un millones se destinaron propiamente al gasto operativo del organismo electoral.
12.- Gracias al desarrollo de los medios masivos de comunicación, y también al proceso de mundialización, la sociedad nacional se informará mejor día con día; aún teniendo en contra nuestros bajos índices de lectura, así como la ausencia en T.V., y radio de un organismo ciudadano coordinador de la comunicación para el desarrollo integral.
e-mail:cesarmusalem@puebla.com
*El autor es Vocal Ejecutivo del Centro Estatal de Desarrollo Municipal.
Correo electrónico: cesarmusalem@puebla.com
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