Zacatito pa’l Conejito. Cuando Armando Garcés Cozar era el titular de la desaparecida Contaduría Mayor de Hacienda del Congreso del Estado, Víctor Manuel Sánchez Ruiz, hoy convertido en el contralor estatal, era uno de los incondicionales de aquél.
Contadores los dos, miembros del poco ilustre Colegio del gremio, afianzaron entonces una relación amistosa y de complicidad que subsiste hasta la fecha.
Un caso revelado por fuentes ligadas al Orfis: Garcés y Sánchez están detrás, junto con los hermanos de ambos, de un despacho de contadores que, al más puro estilo de los Testigos de Jehová, promete la vida eterna a los presidentes municipales en apuros.
Para ello cuentan, con el apoyo de Víctor Manuel Hernández Quintana, titular del Orfis, quien, como Garcés y Sánchez también es contador público.
Y más: es codueño del poco ilustre Colegio de Contadores.
En enero de 2001, en las páginas de La Jornada de Oriente, el reportero Fermín Alejandro García entrevistó a Garcés Cozar, a la sazón contador mayor, acerca de los señalamientos hechos en un “panfleto” en el sentido de que Garcés era socio de un despacho que se dedicaba a auxiliar profesionalmente a varios presidentes municipales.
El reportero anotó al respecto: “tal como se menciona en el panfleto, Garcés Cozar admitió que, desde 1972, es socio de un despacho contable que se ubica en la calle Francisco Neve número 2118, colonia Bella Vista.
”De ese despacho, aseguró, los responsables son dos de sus hermanos. Él no participa en el mismo, desde que ingresó al servicio público, dado que la ley, y por ética, prohíbe que los auditores al mismo tiempo ejerzan la función de contadores.
”Categórico, aseguró que no ha tenido ingresos económicos por ser parte de la asociación civil que maneja el despacho contable ubicado en la colonia Bella Vista. Su salario únicamente proviene de su trabajo como titular de la CMH, puesto que lo ha llevado a sufrir ‘envidias y especulaciones’”.
Hasta aquí la cita.
En la relación de auditores externos autorizados por el Orfis, misma que aparece en la página de internet del órgano, destaca Salvador Sánchez Ruiz, hermano del contralor, con oficinas ubicadas en El Cerrito.
Según las fuentes consultadas, el nombre del contralor no aparece entre los socios, lo que no implica que haya dejado de participar en las operaciones.
Ahora que el contralor comparezca ante los diputados locales el tema seguramente saldrá a relucir.
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