Desde hoy, cierre de restaurantes y bares
Ante el peligro de que se extienda el virus de la influenza porcina, el ayuntamiento de Puebla giró oficios a los propietarios de restaurantes, balnearios, bares y centros nocturnos, prohibiendo su funcionamiento hasta el 6 de mayo.
La epidemia de la influenza, además del peligro que representa para la salud de todos, constituirá un duro golpe a la economía de la región y del país.
Se sabe que los grandes hoteles de Puebla, están recibiendo cancelaciones, tanto de clientes nacionales como extranjeros, pero además, los que tienen servicio de restauran, deberán suspenderlo y solo podrán hacerlo con sus clientes de hotel, en las habitaciones que ocupen.
No se permitirá la venta de comida en la calle y los restaurantes podrán vender comida para llevar.
Los centros deportivos y balnearios, como Agua Azul, los clubes Alpha y otros, desde ayer informaron a sus clientes, que dejarán de funcionar hasta el 6 de mayo.
Estas medidas, urgentes y necesarias, pues tienen la finalidad de frenar la propagación del virus causante del problema, provocarán perjuicios económicos a la ya de por sí deteriorada economía nacional, pues al parecer su aplicación es en todo el país.
El turismo, que es uno de los pilares de la economía de nuestro país, ya está sufriendo estragos: Europa y Estados Unidos, han pedido a sus ciudadanos, no viajar a México a menos que sea estrictamente necesario.
Las cancelaciones en vuelos y hoteles, están a la orden del día.
El grave problema económico que sufre la nación por la crisis que vino de fuera, está entrando en su etapa más difícil, con aumento del desempleo, sensible baja en el comercio, aumento de la pobreza y de la delincuencia, etc., y ahora se ve agravado por la emergencia sanitaria y sus consecuencias en las actividades productivas.
La situación general del país, se presenta en extremo complicada.
De acuerdo al calendario electoral, las campañas de los candidatos a diputados federales deberían iniciarse este domingo 3 de mayo, pero lógicamente no podrán hacerlo.
Están prohibidas las reuniones masivas, se recomienda no saludar de mano, ni de beso, llevar tapaboca, etc.
Aunque ningún candidato, de cualquier partido, podría realizar una reunión masiva, sí podrían reunir a pequeños grupos de 20 o 50 personas, pero dada la situación, eso ya resultaría peligroso para la salud pública.
Luego entonces, habrá que retrasar el inicio de las campañas o los candidatos y sus respectivos partidos, deberán aguzarse el ingenio, para llevar a cabo acciones originales, que les permitan hacer llegar su mensaje a los electores.
Hay el temor, entre candidatos y partidos, de que los problemas económicos que en julio serán más graves que los que se confrontan actualmente y los problemas de salud, que todos esperan se controlen pronto, alejarán a los ciudadanos de las urnas.
Es un hecho que el abstencionismo será el gran triunfador de las elecciones próximas, pero los problemas sociales que se están confrontando, podrían agravarlo todavía más.
De acuerdo con informes de la ciudad de México, la más reciente encuesta de María de las Heras, el PRI se llevaría el 40 por ciento de la elección, si las elecciones fueran hoy y el PAN, el 34 por ciento. El PRD quedaría en un 19 por ciento.
Lo anterior quiere decir, que el PRI tendría 241 diputados, contra 149 del PAN y que a los priístas les faltarían solo 11, para tener la mayoría absoluta.
Los priístas se quejan mucho de Carlos Natale, el candidato del Partido Verde Ecologista, por el décimo primer distrito de esta capital, que por la alianza que ese partido tiene con el PRI, también lo será de este.
Es lógico, los priístas quisieran esa posición para su partido, pero es como si la tuvieran ellos, pues Carlos Natale fue, hasta poco antes de su postulación, un joven priísta.
Lo que sus críticos del PRI no saben, es que llevará como candidato a diputado suplente, nada menos, pero nada más que a don Miguel Alcántara Silva, hermano de Jaime, de los mismos apellidos, que por si no lo saben, es persona muy cercana, en el trabajo y en el afecto, a doña Beatriz Paredes Rangel, presidenta nacional del partido tricolor.
El frecuente lavado de manos, recomendado por las autoridades sanitarias, como medida de prevención contra la influenza porcina, les caerá como anillo al dedo a muchos políticos, que sin una epidemia amenazante, han acostumbrado siempre, después de dar la mano a grupos de campesinos, no solo lavarse las manos, sino frotarse alcohol, para prevenir cualquier infección. De lo que menos quisieran infectarse, sería de pueblo.
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