EL PAN, con Zavala
Ya mucho se ha escrito y dicho sobre el destape de Javier López Zavala y, principalmente, acerca de que el gobernador Mario Marín Torres reconoció el deseo de que zavalita sea su sucesor, lo que implica que el propio mandatario dio el banderazo de salida a su propio proceso sucesorio.
Lo interesante es el silencio que los personajes y dirigentes del PAN han mantenido en este asunto, pese a que Rafael Micalco, Bernardo Arrubarena, Eduardo Rivera Pérez y Leonor Popócatl acostumbran armar escándalo y entablar querellas legales contra el PRI cada vez que pueden.
Además, hay por lo menos dos elementos legales por los cuales el panismo podría denunciar ante el IFE a los promotores del destape zavalista, debido a que la comilona se efectuó en horario de trabajo, lo que implica que muchos burócratas estatales de primer y segundo nivel dejaron a medias su jornada laboral del viernes 16. Incluso, el hecho de que empleados de la Sedesol estatal hayan sido usados como meseros es una clara irregularidad, porque se utilizó a personal del gobierno para fines político-electorales personales.
Pese a ello, los tradicionalmente boquiflojos y vociferantes panistas no han tocado a zavala ni con el pétalo de una rosa y esto tiene una explicación muy sencilla: lo quieren como adversario en la contienda del 2010 por la gubernatura, porque lo conocen perfectamente, saben sus debilidades, excesos y están convencidos de que es el rival más débil al que se podrían enfrentar.
Son varios los puntos vulnerables que el PAN ha detectado de López Zavala: su postulación sería producto de una imposición derivada de un burdo intento transexenal, la participación del zetita mayor y sus secuaces en prácticamente todos los escándalos de la administración estatal, como el caso Cacho, el narcoalcalde, el edil golpeador de Tlacotepec, la simulada entrega de libros de texto, la intentona de despojar de dos millones de pesos a la viuda a la que compró una casa en Arboledas San Ignacio, su ineficacia en el combate a la pobreza, el dispendio de recursos públicos, entre muchos otros.
Fuentes al interior del PAN han confirmado a Duelo de Espadas que el expediente negro del delfín es amplio y jugoso, porque frecuentemente los muchos detractores del chiapaneco les hacen llegar nuevas anomalías, excesos e ineficiencias de zavalita y sus aliados: Darío Carmona García, Francisco Ramos Montaño, Juan de Dios Bravo, Gerardo Mejía, Alejandro Armenta Mier, por mencionar algunos.
Además, el blanquiazul tiene perfectamente detectado que López Zavala carece del perfil de candidato ganador, necesario para obtener el apoyo ciudadano y obtener la gubernatura, ya que – como su comilona del viernes lo demostró - solamente cuenta con el respaldo de parte de la alta burocracia municipal, estatal y universitaria, pero ni siquiera ha logrado sumar al marinismo o al priísmo a su causa.
Estocadas
- De confirmarse lo que adelantó Pablo Fernández del Campo como presidente de la comisión de Gobernación en el Congreso local, en el sentido de que la próxima elección local será en noviembre, los precandidatos priístas afectados son la alcaldesa Blanca Alcalá Ruiz y el rector de la UAP Enrique Agüera Ibáñez.
- En caso de buscar la postulación del PRI, Agüera Ibáñez tendría que dejar la rectoría de la UAP poco después de reelegirse (lo que seguramente ocurrirá sin problema alguno), mientras que Alcalá Ruiz debería dejar el ayuntamiento a principios del 2010 y esto le restaría fuerza mediática, económica y política, además de que no tendría tiempo de inaugurar sus obras (si es que hace alguna) y promoverse con ellas.
- Esto confirma que, a pesar de que las voces oficiales y oficialistas del gobierno se empeñen en asegurar que el gobernador tiene una “extensa” baraja de posibles sucesores, la realidad es otra y muy diferente.
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