La Sucesión: Opereta Cómica
La sucesión en Puebla se está volviendo tan patética que hasta parece un cuento de Jorge Ibargüengoitia.
Veamos:
Un grupo de señores se reúne a desayunar con el gobernador de Cuévano para decidir quién de ellos será el sucesor del anfitrión.
Para ello, descartan a dos personajes ausentes: don Agüero Ibáñez, rector de la Muy Pontificia Universidad de Cuévano, y doña Alcalita Blancá, presidenta municipal de Cuévano.
Las razones fueron expuestas por don Lapier Jópez Labalza, a quien en público y en privado se le conoce como el Gallo Giro del gobernador:
“Yo les sugiero que dejemos fuera al rector y a la alcaldesa para que de entre nosotros salga el mero mero”.
Todos, con excepción del anfitrión, estuvieron de acuerdo y levantaron la mano: Estefe Jorgan Dichiac y Amerto Albador Buenleal, diputados, ambos, al H. Congreso de Cuévano y Mocorito; Hictor Vugo Lislas, ex senador, ex diputado local, ex diputado federal y ex matancero del Rastro de Cuévano; Mesús Jorales Rofles, hermano del ex gobernador de Cuévano, y Denrique Eger, ex rector de la Muy Pontificia Universidad y ex alcalde de Cuévano.
Luego de sacar de la sucesión a don Agüero y a Alcalita, tan dilecto grupo se dio a la tarea de desayunar los siguientes manjares:
Chicharrón (con pelos) en salsa verde, Atole deslactosado, tripitas en chiltepín, frijolitos de Sahuayo, mamones de Zacatlán y chilaquiles en salsa de pipián con verdolagas.
Entre eructos y anécdotas continuó el desayuno, mismo que se bajaron con tres jarras de tepache que el gobernador hizo traer del rancho Agua Quemada, cuyo propietario es don Pemo Macheco Tullido, quien siempre quiso ser gobernador de Cuévano.
Observador como es, el gobernador los vio tragar tortilla como hambreados al tiempo que meditaba sobre lo ocurrido:
“Si alguno de éstos llega a sucederme, estoy jodido. Lo mejor será darles atole con el dedo en lo que elijo bien a mi gallo giro”.
-¿Quieren más atolito? –dijo de pronto el gobernador.
Murió Bouchot. Se fue Bouchot.
El del gesto sardónico.
El de las palabras cortas.
El que ganó la candidatura por el distrito de Izúcar de Matamoros un día de 1997 y la perdió diez minutos después.
El convidado cotidiano del gobernador Bartlett, quien simpatizaba con él como pocos.
El organizador de grupos.
El Charro Negro.
Descanse, por fin, en Paz.
Sobre el Pleito Entre Calderón y la Cúpula del PRI. Buen lector, buen analista, crítico al exceso, Víctor Ramírez Cabrera escribe estas líneas sobre el polémico asunto aunque sin despojarse de su acendrado panismo.
“Hola Mario;
“Respecto a tu columna de hoy, aunque puede que el presidente pueda ser arrebatado, creo que lo cuestionable puede ser más que su actitud, el fondo de las cosas. ¿Tienen razón los gobernadores al sentirse agraviados? Creo que no.
“Es como el niño que no hace la tarea y se queja porque la maestra lo regañó. ¿O no?
“Tal vez me equivoque y Calderón debería agradecer a lo gobernadores:
“Como al de Puebla, que gasta millones en un elefante blanco (la célula) mientras una carretera mal hecha provoca una matanza de personas en la sierra; Debería agradecer a Marín que no ha permitido la entrada del crimen organizado al estado. (sin contar la balacera en Huauchinango y los levantones). Debería agradecer por el pacto para hacer la policia forestal del estado de Puebla (aunque en menos de un año la desaparezcan y dejen en manos de los talamontes nuestros bosques).
“Y es que como hace unos meses lo escribiste, los gobernadores se sienten virreyes, los todo poderosos, y están acostumbrados (esto lo digo yo) a lo que seguramente te tocó hace unos años en Huauchinango: que los alumnos de las escuelas se formen a la entrada del pueblo a decir: ¡Gracias Señor Gobernador! Porque les molesta que alguien les reclame cuando no hacen algo, a decirles que se hagan responsables del puesto que nadie les forzó a tomar, sino que ellos quisieron.
“Tal parece que no recordamos que seguimos viviendo (por más que los panistas lo quisieramos cambiar con varita mágica) en un sistema que no funciona, herencia de 70 años de los mismo grupos que, ahora que alguien les reclama su inactividad, se molestan y se hacen los dignos.... Digno sólo mi querido México, que tanto les aguantó y ahora sigue aguantando!!!”.
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