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Alfonso Diez

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Una luz al final del camino


* 16 razones para liquidar Luz y Fuerza

 

 

La decisión oficial de liquidar la Compañía de Luz y Fuerza se había tomado desde 1974, pero durante 35 años, conveniencias y prebendas políticas, electoreras y económicas impidieron que se consumara.


Los líderes del sindicato a cargo de las labores de la empresa han sido denunciados por enriquecimiento “explicable”. El principal, Martín Esparza, acusado de procedimientos fraudulentos para que su rival en las elecciones no le ganara el puesto, tiene varias denuncias en su contra en la PGR por malversación de fondos, pero su fortuna de muchos millones de pesos lo mantiene tranquilo. Dueño de propiedades, millonarias cuentas bancarias, ranchos y criaderos de caballos, su única preocupación es que el gobierno lo deje seguir exprimiendo a sus sindicalizados y al pueblo de México.


“A río revuelto, ganancia de pescadores”, dice el dicho, y los políticos de siempre es lo que están haciendo, apoyan a un líder al que ninguna persona honesta apoyaría, para cosechar apoyo electoral de los seguidores de éste y de los de otros líderes sindicales que ven peligrar sus botines.


Por parte de Fernández Noroña, Encinas, López Obrador,  y otros miembros del PRD ya no extraña ese tipo de conducta, pero a estos se han sumado miembros del PRI y otros partidos que aducen, junto con los primeros, argumentos tan absurdos como estos:

 

1.- “Si el gobierno no ha actuado contra otros sindicatos, por qué lo va a hacer contra el de electricistas”; lo que equivale a que si, por las razones que sea, un criminal quedó libre, no hay porque detener a otros.

 

2.-“Como se trata de un sindicato, permítanle seguir operando porque no hacerlo sería una afrenta al sindicalismo mexicano”; sin importar la ineficiencia, el robo y la corrupción descaradas.

 

3.- “No importa lo que haga o diga el gobierno federal, vamos a apoyar a Martín Esparza”; así que las denuncias contra este auténtico delincuente sindical de nada sirven y las cuentas que demuestran que la nación pierde miles de millones de pesos cada año para que Esparza y sus seguidores se enriquezcan tampoco.

 

Ganar votos para el 2012 a como dé lugar, es la consigna de los políticos que defienden a Esparza y sus comparsas y una vez más, se llevan “entre las patas de los caballos” al pueblo mexicano.


Como ya ha sucedido muchas veces, la autonombrada izquierda mexicana arrastra en su caída hacia la poca credibilidad (y el apoyo cada vez menor de la población) a los que tienen propuestas reflexivas, meditadas, sin doble intención, porque el término “izquierda” confunde de tal manera que se ha vuelto sinónimo de rebeldía y chantaje. Por dar un ejemplo, Bartra, Krauze y Fuentes están en la ruta correcta.


El lenguaje del siglo XXI debería ya de haber dejado atrás a los que se autodefinen como “de izquierda”, o “de derecha”. La discusión de los problemas nacionales va más allá de ese esquema electorero y superficial.
¿Quieren trazar una línea? De acuerdo. Pueden decirse revolucionarios, demócratas, a favor de la causa del trabajador… Pero llévenlo a la práctica.


El nivel tan bajo que muestran todos los días Noroña y sus jefes y compañeros de andanzas nos deja ver que no es posible cambiarlos, no tienen el mínimo de talento, inteligencia, altura de miras y estabilidad psíquica, emocional, necesarios para lograrlo.


¡Lástima!


Con el tema y los personajes bajo la lupa, queda claro que no sólo no es excesivo el señalamiento, al contrario, la conclusión es que los aludidos no deberían de estar en la política y ya es el momento de que alguien se los diga para que recapaciten, si algo de dignidad les queda.


Estas son 16 razones que explican por qué era necesario liquidar Luz y Fuerza del Centro y desaparecer, en consecuencia, al más alto exponente del sindicalismo deshonesto:


1.- De los casi 2 millones de kilómetros cuadrados de superficie del territorio nacional, Luz y Fuerza del Centro sólo daba servicio a 20,539, lo que equivale solamente al 1.04%.


2.- La industria eléctrica se nacionalizó el 23 de diciembre de 1960, antes de eso estaba en manos de empresas privadas, extranjeras en su mayor parte, pero los gastos de operación, en lugar de reducirse con trabajo eficiente, aumentaron de manera desproporcionada.


3.- En 1974 se determinó oficialmente el inicio de la disolución y liquidación de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, S.A., por lo que llevaba 35 años en ese proceso


4.- En 1985, al firmarse el Convenio de Delimitación de Zonas entre la Comisión Federal de Electricidad y Luz y Fuerza, la última perdió más del 50% de las zonas que abarcaba.


5.- En 1989 se reformó la Ley del Servicio Público de Energía, para dar paso a la liquidación de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, S.A.


6.- En el mismo rumbo de la liquidación, el 9 de febrero de 1994 desapareció la sociedad anónima que era la Compañía de Luz y Fuerza para dar paso al organismo descentralizado denominado Luz y Fuerza del Centro que hasta hoy sólo tenía, en consecuencia, 15 años y 8 meses en operación.


7.- Tan solo en 2006 la plantilla laboral de Luz y Fuerza del Centro aumentó de 41,049 trabajadores a 44,508, pero eso, en lugar de aumentar su productividad, la hizo más onerosa e ineficiente.


8.- En los últimos 3 años, los empleados de LyF han costado a la nación 35,237,464,142.00 (más de 35 mil millones de pesos).


9.- Para este año, el Sindicato Mexicano de Electricistas, que opera Luz y Fuerza del Centro, recibió de la empresa casi 116 millones de pesos “como apoyo para útiles escolares”, por los que no ha rendido cuentas a nadie.


10.- En 3 años, las cuotas de los trabajadores al sindicato aumentaron al doble, de casi 203 millones de pesos a poco más de 393 millones POR AÑO, por lo que muchos trabajadores denunciaron el abuso.


11.- A los miembros del sindicato no se les cobra el consumo de energía eléctrica en sus hogares, lo que convierte en ciudadanos de excepción a casi 45 mil sindicalizados, lo que representa una erogación de poco más de 48 millones de pesos para la nación.


12.- Las despensas que supuestamente se regalan a los miembros del sindicato representan un gasto de más de 1,710 millones de pesos para el Estado.


13.- Entre 2003 y 2008, Luz y Fuerza registró pérdidas por 25 mil millones de pesos, que paga el pueblo mexicano.


14.- La tercera parte de la energía eléctrica que proporcionaba LyF no se cobraba.


15.- Los gastos de Luz y Fuerza del Centro eran del doble de lo que la empresa obtenía por la venta de electricidad y la pérdida la absorbía, evidentemente, el gobierno federal.


16.- Luz y Fuerza del Centro no producía electricidad, se la compraba a la Comisión Federal de Electricidad; es decir, era una intermediaria solamente y cobraba muy caro a la población por un servicio malo, ineficiente y saturado de corrupción.


A la pregunta de si todos los sindicatos están cortados por la misma tijera, el deseo es que no sea así, porque si lo fuera sería tanto como afirmar que el hombre es deshonesto por naturaleza y desde luego que no es el caso.


La decisión de liquidar Luz y Fuerza del Centro nos permite abrigar la esperanza de que la medida sea el principio del fin de ese sindicalismo que sólo ha servido para enriquecer a los líderes partiendo de prebendas y subsidios del gobierno, con dinero del pueblo.


En otras palabras, por fin se ve una luz al final del camino.

 

 

 

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