Inicio >> Columnistas >>La Quintacolumna

Columnistas

   

La Quintacolumna

de Mario Alberto Mejía

quintacolumna2005@gmail.com


 

 

 

 

 

Paloma Contra Blanca (¿y el CEN del PRI lo Sabe?)

 

 

Paloma Guillén Vicente es la delegada del Comité Ejecutivo Nacional del PRI en Puebla.
En otras palabras: es la encargada de cuidar los equilibrios en el contexto de los procesos internos del partidazo.
Es decir: a ella le corresponde que ninguno de los aspirantes se sienta desplazado o marginado.
Pero la hermana del Subcomandante Marcos –tan azulito que nos salió el muchachito- es también la representante de Dios en la Tierra.
O sea: de la dirigencia nacional del PRI en Puebla.
Quiero decir: de Beatriz Paredes Rangel.
Y fue en ese papel –el de delegada, el de representante, el de Paloma de la Paz- que tuvo a bien limitar las aspiraciones de Blanca Alcalá Ruiz, presidenta municipal de Puebla, en el proceso interno rumbo a Casa Puebla.
Cuando menos así ha trascendido en las grabaciones telefónicas que han empezado a circular por todos lados.
Grabaciones que dejan en claro que la Paloma de la Paz es una Paloma beligerante y poco solidaria con su género, una vez que con voz fuerte y mandona giró instrucciones para bloquearle el camino a Alcalá Ruiz.
¿Estará enterada Beatriz Paredes del operativo anti-Blanca organizado por la delegada?
¿Ya tendrá en sus manos algunas de las grabaciones?
¿Esa fue la ruta elegida por el CEN?
Me queda claro que no y que doña Paloma se fue por la libre.
Y es que hay que ver la falta de visión que tuvo para entender el enredo que ocasionó ese acto de discriminación.
Si Blanca hubiera jugado –y, en consecuencia, hubiese sido medida por María de las Heras-, ella, y no Enrique Doger, habría quedado en la segunda posición en las encuestas.
En otras palabras: la negociación mayor sería con ella (no con Doger).
Y, para ser francos, el costo político sería mucho menor, una vez que Blanca no quiere ser presidenta municipal de Puebla (ya lo es) y tampoco pretende descarrilar al PRI.
Pero como el “hubiera” no existe –y menos en la política-, doña Paloma tendrá que cargar con la feria de las equivocaciones y con el eco de esa voz –grabada en una conversación telefónica- que es lo más parecido a una expresión hosca, autoritaria y hasta mandona.

 

 

 

Política y universidad. A continuación, reproduzco el correo de un universitario crítico: “Retomando las palabras de tu columna ("...en política: lo que parece, es."), en las últimas líneas de tu escrito, pareciera que defendieras y aplaudieras las obras que realizará el rector de la BUAP, egresé de la Universidad hace algunos meses y la experiencia quizás sí es de construcción y remodelación, pero te invitaría a revisar los procesos democráticos (nulos en la universidad) que afectan el desarrollo académico de la misma. Estudié en la facultad de psicololgía, y es desde ese escenario donde aprecié la adopción de un sistema prista para manejar la universidad, otorgando puestos no por grados académicos, sino por grados de lealtad, en fin, sólo quería expresar que las grandes obras de la BUAP no van de la mano con una sólida propuesta educativa.
Por tu atención gracias.
Atte. Ricardo Hernández”


 

 

> Columnas anteriores

 

 

 

 


       

 



     PUBLICIDAD