La ronda de negociaciones y los platos de lentejas
En vísperas del lanzamiento de la convocatoria oficial del PRI, Javier López Zavala declara inaugurada la ronda de negociaciones con los aspirantes al cargo que ya se dan por derrotados. El primero en hincar la rodilla es Alberto Amador Leal, quien contaba con el 1 por ciento en la intención de voto de la encuesta de María de las Heras. En entrevista exclusiva con CAMBIO, el delfín promete ser indulgente con Blanca Alcalá pesar de no ser una aspirante oficial, y en medios afines al todavía titular de Desarrollo Social trasciende que la alcaldesa se conformó con dos diputaciones locales por la capital y la promesa de incorporarla al gabinete. Jesús Morales Flores, se afirma desde el war room zavalista, es el siguiente en rendirse a cambio de un futuro nombramiento como secretario de Desarrollo Rural y la coordinación de la campaña. Jorge Estefan, también con uno por ciento de la intención, esperará a que se emita la convocatoria para estirar al dos por ciento su negociación. Víctor Hugo Islas, con una obra que recibió desde mayo por gracia del gobernador, ya se dio por bien servido.
Hasta ahí el parte de la ronda de negociación anunciada desde hace meses, pues a excepción de Blanca Alcalá, ninguno de los aspirantes mencionados reunía un porcentaje mínimo para hacerle frente al aparato que acompaña a Javier López Zavala. Dueños de platos de habas, todos recibirán platos de habas comparados con el inmenso pastel al que el marinismo aspira a seguir engullendo en solitario. ¿Con uno por ciento de la intención de voto qué podían pedir Amador Leal, Jorge Estefan y Víctor Hugo Islas? Se dan de santos de haber sido invitados a la mesa del señor aunque sea a compartir migajas.
Los auténticos rivales, los únicos con posicionamiento para competir, siempre fueron Blanca Alcalá y Enrique Doger. De la primera se insiste en que luego del regaño privado del gobernador Marín, prefirió hacerse a un lado y conformarse con puras promesas de amor. ¿Pero y Enrique Doger? Según las propias palabras del delfín, es el único que no se ha sentado a la ronda de negociaciones. Y de acuerdo con las propias palabras del ex alcalde, insiste en ir hasta el final, es decir, inscribirse en la contienda interna y enfrentarse a Zavala fuera del cargo de secretario de Desarrollo Social.
La inscripción de Enrique Doger coloca en una situación límite al tricolor. Por una parte, si su registro es denegado, el marinismo se habrá deshecho momentáneamente de su piedra en el zapato. Pero el ex alcalde ya tiene lista su defensa jurídica —no para asistir al Tribunal Estatal Electoral— sino para presentar un juicio de protección de derechos políticos ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, donde reina y gobierna María del Carmen Alanís Figueroa , incondicional del Presidente Calderón. El mismo que ayer le declaró la guerra a los gobernadores priístas, acusándolos de opacos y despilfarradores.
¿Qué ocurriría si, digamos en mayo, el TEPJF le da la razón a Doger, cancela la candidatura de Zavala y ordena al PRI reponer el proceso interno para elegir candidato a la gubernatura? Pues desastre absoluto. Un riesgo real y absolutamente innecesario.
Veamos la otra opción: Enrique Doger es inscrito de acuerdo a los términos de la convocatoria y por ende tiene derecho a disfrutar de un mes de medios de comunicación de acuerdo a los términos constitucionales de la precampaña. Un mes de martirio para Javier López Zavala y Marín, criticados un día sí y otro también hasta que llegue la convención de delegados en la que el ex alcalde será aplastado al costo de poner en riesgo la victoria de Javier López Zavala el 4 de julio frente a Moreno Valle.
Ante tantos riesgos, la estrategia de Beatriz Paredes es lograr a cualquier costo las candidaturas de unidad, tal y como lo relató el periodista Alberto Aguirre ayer en su columna de El Economista. “Pero la dirigente nacional del PRI quiere evitar cualquier riesgo de fractura en el partido y ha pedido a los aspirantes que antes de la interna, acepten los resultados de una encuesta. Candidatos de “unidad” quiere Paredes Rangel, quien inicia el año a tambor batiente: se lanzó durísimo contra los funcionarios calderonistas que han castigado a la clase trabajadora con una alza indiscriminada de precios y mostró los alcances de su liderazgo, en la ceremonia conmemorativa de la Ley Agraria, al hacer un reconocimiento público y sin ambages al líder moral del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano”.
“El acercamiento de Cárdenas Solórano al PRI de Beatriz Paredes y Fidel Herrera debe significar mucho, para los de enfrente, pero también para los otros presidenciables, sobre todo en momentos donde las cúpulas del PAN y del PRD quieren suscribir alianzas electorales… para acabar con la hegemonía tricolor.
“Candidatos de unidad, como en Puebla, donde el gobernador Mario Marín Torres públicamente presume de tener todo bajo control. Hace apenas tres días, en un brindis de inicio de año con periodistas de aquella entidad, se dijo el lujo de anunciar que el 16 de enero, su delfín Javier López Zavala renunciará a la Secretaría de Desarrollo Social para iniciar su precampaña por la candidatura”.
¿Entonces? ¿Vale la pena correr tantos riesgos?
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