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La Quintacolumna

de Mario Alberto Mejía

quintacolumna2005@gmail.com


 

 

 

 

 

 

El Cacique Malo de la Película Chafa y su Sobrino Priista Empanizado

 

 

En el célebre cómic de Los Supermachos, Eduardo del Río, “Ríus”, retrató como nadie a los viejos caciques, a las damas mochas y al pueblo cabrón que convivían, y lo siguen haciendo, en el México bronco.
Uno de esos personajes que destaca por su cinismo absoluto y ramplón es el inolvidable don Perpetuo del Rosal: aquel que ponía y quitaba funcionarios a su antojo sin el menor rubor y con sus inevitables anteojos oscuros, icono perfecto del político ladrón.
Con el paso de los años uno pensaría que don Perpetuo está más muerto que Luis Donaldo Colosio, que hoy cumple 16 años de haber sido asesinado sin que hasta la fecha conozcamos al autor intelectual de su magnicidio.
No es así.
Don Perpetuo goza de cabal salud: vive en San Pedro Cholula, es diputado federal y se hace llamar ahora –para despistar a sus enemigos-: Pablo Jiménez Concha.
Este personaje dice ser dueño absoluto de San Pedro.
Y no sólo eso: con un fuete en mano atemoriza todavía a los ladinos que se atreven a desobedecerlo.
De entrada quiere poner como candidato de la alianza PRI-PVEM a la Presidencia Municipal de su pueblo a un primo suyo: Geudiel Jiménez Flores, hijo del notario Geudiel Jiménez Covarrubias, tío, en efecto, de Pablito Jiménez y de Paco Covarrubias, actual presidente municipal de San Perico de los Palotes, como ya todo le dice a San Pedro Cholula por aquello del tufo caciquil.
(Por cierto, y al decir del columnista Rodolfo Ruiz, “hace tres años, el joven Geudiel (…) fue uno de los simpatizantes y activistas del candidato del PAN a la presidencia municipal de Puebla, Antonio Sánchez Díaz de Rivera. Incluso algunos panistas lo recuerdan como uno de los artífices que hicieron posible la participación de la cantante y vedette cubana Niurka y del actor y cantante Kalimba en el cierre de campaña de Antonio Sánchez en el zócalo de la Angelópolis, en noviembre de 2007. En aquella campaña, al hijo del expresidente del Tribunal Superior de Justicia de Puebla, Geudiel Jiménez Covarrubias, se le encargó la promoción del candidato panista en algunas unidades habitacionales de la ciudad, y la conformación de un grupo de jóvenes asignados al cuidado de casillas, tareas en las que por cierto no dio muy buenos resultados.”
Hasta aquí la reveladora cita.
Y como para que los cholultecas le vayan midiendo el agua a los palotes, el don Perpetuo de por aquí cerquita se dedicó a amenazar (otra vez con el fuete en la mano) a los ciudadanos que buscaban apoyar a Julio Lorenzini el domingo pasado con el argumento de que el que manda es él y que los que desacataran sus órdenes sufrirían las consecuencias a través de los programas sociales.
Ah… y es que el diputadete jura ser muy influyente, al grado de amenazar con quitarles el pan de la boca a sus paisanos y hasta el servicio médico y las despensas del DIF.
Y para que vean que es muy chingón anda gritando –voz en cuello y fuete en mano- que dentro de tres años la candidata a la Presidencia de San Perico de los Palotes va a ser su mismísima esposa, de apellido Blanca, otra familia de la órbita caciquil del pueblo este.
Lo peor es que todo indica que Pablito se saldrá con la suya y dejará pésimamente parado al partidazo y a su candidato a la gubernatura.
Ni modo: con estos bueyes hay que arar.

 

 

 

El Extraño Caso del Priista más Odiado del IV Distrito Electoral. Los panistas del cuarto distrito con cabecera en la ciudad de Puebla están apesadumbrados.
Y es que no saben cómo le harán para tragarse sus palabras en este proceso electoral.
Vea usted:
En tres ocasiones han abucheado, ridiculizado, hostigado y vituperado, hasta el cansancio, a quien hoy será su candidato por ese distrito: Héctor Alonso Granados.
¿La razón?
Que en dos ocasiones cuando menos dicho personaje fue candidato a diputado nada menos que del PRI.
(En otra elección este mismo personaje fue candidato de Convergencia y también se le fueron encima).
En otras palabras lo han llamado de todo: caciquito, hambreador, arrastrado y otras lindezas más.
Hoy, sin embargo, no sólo tendrán que votar por él, sino que deberán convocar a sus vecinos para que hagan lo mismo.
Eso, es claro, los tiene irritados, molestos, iracundos.
¿Alguien sabe cómo se destrabará esta historia de terror?

 

 

 

La Leyenda del Colosio sin Cabeza. Hoy se cumplen 16 años.
Y habrá homenajes.
Y lágrimas.
Y promesas.
Y el manoseado “ya basta”.
En Puebla no podría ser la excepción.
La duda mata:
¿Cómo le harán los priistas poblanos para honrar a Colosio sin su busto (de Colosio)?
Y es que hace unos días el último nacionalista de México se robó la cabeza y hasta la placa conmemorativa.
¿O no darán la sorpresa de un busto Express?


 

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