El comienzo del cisma poblano
Es una burla ya lo que sucede al interior del Puebla, donde ya cada quien hace lo que se le plazca, declara lo primero que se le viene en gana cuando la mecha está encendida y hacen lo que quieren hacer sin tener respeto por los superiores jerárquicos y mucho menos por su afición.
Al parecer el choque de trenes dentro de los camoteros ha pasado a ser más que un conflicto entre directiva y jugadores, ahora es una lucha por el protagonismo, las primeras planas, lo más comentado en los foros, en las columnas y en realidad es el mismo cuento de todas las temporadas.
Habrá que hacer memoria cuando en el Clausura 2008 José Luis Sánchez Solá decidió abandonar las riendas del equipo angelopolitano después de haberse medido contra Toluca y en un acuerdo “mutuo” entre directiva, la chiquillada y el estratega se decidió separarlo de su cargo, entre dimes y diretes y falsas especulaciones Sánchez Solá regresó al frente del timón poblano a un par de días de haber sido removido de la banca y todo quedó en un “susto” para el plantel quien no respondía en la cancha. En dicho momento también jugadores se dieron cita en la casa del director técnico para darle su respaldo y hacer presión para que no se fuera.
Contra Santos pasó lo mismo y los socios angelopolitanos no dejaron que abandonara el banquillo franjiazul, y así ha sido una novela que no ha cambiado a la siguiente página y mucho menos de guión.
El protagonismo que Chelis tiene en el Puebla es impresionante, la fuerza de sus declaraciones, de un gesto, de una rabieta, de un movimiento tiene mucho más peso que cualquier otro movimiento hecho por cualquier personaje referente a los blanquiazules.
Lo que siempre había defendido Sánchez Solá, lo que le ha costado sudor y lágrimas, el desgaste que ha hecho dentro y fuera de la cancha parece que se lo está llevando el viento. Me refiero a la unión que imperaba dentro del grupo, al compromiso que había logrado imponer entre sus pupilos, a la manera de mentalizar a los Chelis´ Boys para seguir al pie del cañón sin que les afectara lo que los rodea pero al parecer el propio entrenador ha terminado por desistir en su lucha por dar la cara, exigir salarios y meter las manos al fuego por un equipo que dice él no está comprometido.
¿Cómo será el funcionamiento del Puebla después de haber escuchado esto?
Ahora ha pasado a desmentir declaraciones de un directivo, que fueron confirmadas por un comunicado de prensa y habrá que esperar si se el equipo angelopolitano se revitaliza o empieza su la caída de la era chelisiana.
Recalcar que la directiva no está dispuesta a soportar que Sánchez Solá abandone su trabajo para hacer política tal y como sucedió el verano pasado, momento en el que la figura Chelis se encontraba valorada por los cielos y fue aprovechada para la campaña a diputaciones federales, misma actividad que nunca fue reprochada por los dueños poblanos en ese momento y ahora le advierten que tendrá problemas si descuida su labor futbolística.
¿Será que la fuerza del imperio comandado por Chelís se está apagando en la Franja?
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