Inicio >> Columnistas >>Tiempos de Nigromante

Columnistas

   

Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

artrueda@yahoo.com


 

 

 

 

Pacto de Lobos en la famiglia tricolor

 

 

A mayor riesgo, mayor ganancia, es uno de los axiomas fundamentales del mercado económico perfectamente aplicables al mercado democrático. Supongamos que usted, aficionado a las carreras parejeras de la política poblana, tiene en sus manos 100 mil pesos de su empresa disponibles para aportar a las campañas electorales de los candidatos a la gubernatura  y la alcaldía capital. De ello dependerá que en los próximos seis años se le asigne obra pública, se le compre material médico o computadoras, o ya por lo menos a la magra posibilidad de meter a un familiar de aviador. Piense única y exclusivamente como un inversionista de la democracia, de la misma forma que lo haría un comprador de acciones en la Bolsa Mexicana de Valores: la única variable es el costo beneficio. ¿A cuál dupla le apostaría sus 100 mil pesos? ¿A Javier López Zavala y Mario Montero, o a Rafael Moreno Valle y a Eduardo Rivera Pérez? Recuerde que de esta toma de decisiones depende la salud financiera de su sociedad, e incluso la suya propia, por el resto del sexenio.

 

Por supuesto, la información es vital para decidir a quién invertirle. ¿Cuáles son los datos preponderantes que tenemos hasta el momento? Una vez que el escenario definitivo se estableció con la candidatura a gobernador y alcalde capitalino podemos pasar a la recopilación de la información donde destacan tres variables fundamentales.

 

La primera es que, contra los escenarios previstos a final de año con la victoria “ajustada” en las encuestas de Javier López Zavala, el PRI amarró la unidad tanto en la gubernatura como en la alcaldía. La red de protección tendida por el gobernador Mario Marín fue más que eficaz. La muy amplia ventaja de Mario Montero en los sondeos capitalinos derrumbó la tibia resistencia de Jorge Estefan Chidiac y el denodado esfuerzo de Víctor Giorgana. Y donde más complicado parecía, la postura conciliatoria de Armenta y Zavala se tradujeron en la permanencia de Enrique Doger en el PRI, confirmada el pasado sábado en su asistencia al Complejo Cultural Siglo XXI.

 

Quizá los historiadores políticos fijen su vista en la permanencia de Enrique Doger como la clave de los comicios del 2010. La expectativa alimentada por varios años entre una alianza entre el ex alcalde y Rafael Moreno Valle llenó de morbo las columnas periodísticas. El escenario dibujado entre la Coalición Opositora era enfrentar al PRI contra el PRI. Las encuestas respaldaban la postulación de Doger a la alcaldía por las siglas de la coalición. Moreno Valle y Doger contra Zavala y Montero. Una duelo sin favorito y en el que los inversionistas correrían muchos riesgos.

 

Pero de pronto, todo se derrumbó. Doger miró de frente al abismo que representa abandonar al sistema priísta de impunidad y protección mutua. Del otro lado, las familias custodias bloquearon la postulación del ex presidente municipal bajo el pretexto de los agravios ocurridos en 2004, siempre con la intención de dejarle el paso libre a su muchacho Eduardo Rivera. La relación con Moreno Valle fue haciéndose cada día más lejana y gélida, mientras sus encuentros con Armenta y Zavala transcurrían entre la camaradería y las bromas. La distancia entre las peticiones y las concesiones –con bendición del gobernador- fue estrechándose hasta llegar a un punto de acuerdo. Primero desembarcó Ignacio Mier. El sábado, Doger fue testigo mudo de la protesta oficial y con ello legitimó todo el proceso, mientras la sonrisa eterna de Marín evidenciaba su victoria perenne.

 

Si Doger consumó la unidad tricolor de frente al electorado, tras bambalinas otro acuerdo del mismo nivel se realizó entre Javier López Zavala y Mario Montero. Pese a sus diferencias de años, la dupla hizo un compromiso de sangre: sus enemigos individuales son enemigos de ambos a partir de la semana pasada. Ni siquiera hay que abundar: el que le tire a uno, le tira a ambos. Los agravios los cobrarán juntos. No hay más palabras que añadir.

 

El Pacto de Lobos permitió a ambos negociar la planilla de regidores que tendrá pocos cambios. Anote usted como síndico a Crispín Campos, y como regidores a Laura Artemisa Sánchez, Socorro Figueroa Andrade, Sandra Montalvo, Manuel Frausto papá, un enviado de la Buap que no es Damián Hernández, y las posiciones tradicionales a los sectores. En el pacto, también, se mencionó la posibilidad de darle a Doger la promoción al voto en la capital como reconocimiento a su capital electoral.

Así pues, la famiglia –honra el italiano el sentido mafioso de la palabra- tricolor enfrentará la guerra unidad. No hay deserciones ni fuego amigo. Jalarán la carreta en la misma dirección. Todos para uno, uno para todos. Tus enemigos son mis enemigos. Pacto de sangre o pacto de lobos. Como quieran llamarle. Pero ese es el sólido bloque que el inversionista de la política deberá tomar en cuenta para tomar la decisión de apostar en bloque.

 

 

*** Verificadores de Servicios de Salud se venden a antreros. Una investigación periodística que publicaremos a partir de mañana mostrará las intrincadas redes de corrupción establecidas entre algunos dueños de antros con funcionarios públicos de la Dirección de Regulación y Fomento Sanitario. Al frente de la red se encuentra la C.P. Claudette Tedy López, quien el fin de semana pasado se dio a la tarea de cumplir selectivamente la verificación a centros de diversión nocturna, al grado de buscar el interruptor de luz para apagar por sus pistolas el funcionamiento. Existen audios y video que prueban la colusión de esta funcionaria con personajes del mundo nocturno. Alfredo Arango y Baraquiel Saloma deberían poner atención.

 

 

> Columnas anteriores

 

 

 

 

 


       

 



     PUBLICIDAD