Carlos O Franco Díaz
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Jueves 09 de septiembre de 2010
El año pasado en el Congreso de la Unión se discutió el aumento al IVA, se presentaron algunas propuestas que en el fondo eran variaciones sobre el mismo tema, pero el mencionado incremento se autorizó, y los mexicanos vimos disminuido nuestro ingreso disponible, que claro está debido a la regresividad del impuesto al consumo siempre afecta más a las clases económicas más desprotegidas; y se mantuvieron los regímenes especiales a las empresas más fuertes, que son las que menores niveles de tributación tienen.
En condiciones que nos avergonzaron a los mexicanos supimos que el incremento al impuesto se había pactado con la fracción panista a cambio de no formar alianzas electorales. Independientemente de lo vergonzoso del pacto, ya que significo que las leyes de la república se negocian en función de los intereses de los partidos, y no en beneficio de los mexicanos. Que por cierto le costó el puesto a Lic. Gómez Mont quien en principio firmo un convenio con el PRI para el Estado de México.
Eso sí en las dos cámaras se esgrimieron diferentes argumentos, desde que los pobres del país no comerían, que el país entraría en una crisis más aguda, en fin fueron tantos como la limitada imaginación de nuestros legisladores les permitió, fueron largas y arduas discusiones para que en función de un acuerdo cupular se arreglara bajo las condiciones que el poder ejecutivo había planteado, y no necesariamente como le convenía al país.
El gasto del sector público no se ha realizado eficazmente y no ha logrado el famoso crecimiento, muchas de las condiciones en que se fundamento el paquete económico del 2010 no se cumplieron, y los resultados del cuarto informe de gobierno, no son los esperados por la nación, por más que así lo quiera presentar el Presidente Calderón.
El decálogo que presento D. Felipe Calderón Hinojosa, no fue más que otra desiderata más de las muchas que hemos presenciado en esta administración, ni la población está como se nos quiere hacer creer en los documentos oficiales, ni el país está brindando las oportunidades para que la población no tenga acceso a mejores niveles de bienestar y no sea oferta de mano de obra para la delincuencia organizada.
Por como se están presentando las cosas en este mes, la propuesta del PRI de bajar la tasa del IVA del 16 al 15% en todo el país y del 11 al 10% en la zona fronteriza, ocasionará sesiones maratónicas entre los legisladores, se agredirán como siempre, para que al final se llegue a un acuerdo cupular y en lo obscurito, aunque en esta ocasión no será con el Secretario de Gobernación, sino directamente con el Presidente, en función del incumplimiento del último.
Quizás esto no sea lo más grave, ya que ha sido una costumbre el negociar en función de los intereses de los partidos, lo que nos espera es otro año electoral es que provocará que sean más difíciles estas negociaciones puesto que el 2011 es la real antesala del 2012.
Si el gobierno federal se apegase al Plan Nacional de Desarrollo, y el presupuesto de egresos solo fuera la continuación de una serie de acciones correspondientes a dicho Plan, las negociaciones serían bajo un marco de referencia real, y se podría evaluar con otros parámetros su actuación. Y los diputados tendrían que defender el interés de los mexicanos y no simplemente los de sus partidos.
Pero como están las cosas solo tendremos más de lo mismo.