El Chayotito

Gris Moreno "la Tuzita"

Miercoles 28 de Julio de 2010


Mejillas rosadas o un cambio para bien..








La otra vez me puse a vender estampitas de Santitos y mini rosarios allá en el atrio  de Catedral, allí mire a un güerito bonachón que andaba con una sotana blanca y  un gorrito rojo  que hacía juego con sus mejillas rosadas.


Y me dije a mi misma “Tuza, ese es el mismo güerito que paseo por la 16 de septiembre, en el Papamovil”, aquel 2 de abril de 2009, acompañé a mi tía la barrendera,  fuimos a verlo pasar, para tal efecto nos apostamos en la 16, esquina con 7 poniente porque ahí estaba mas desahogado, mi abuela no pudo ir por sentirse malita y la chalupera, mi mamá tampoco fue por quedarse a guisar y a cuidarla. Pá verlo mejor nos subimos a una luminaria de los llamados “Dragones”, lo más que pudimos y ondeamos  nuestra bandera blanca con amarillo como la del Vaticano.


Aquel  personaje es el mismo que vi en el atrio cuando andaba haciendo la vendimia, se trata del señor Arzobispo o Monseñor Víctor Sánchez Espinosa, quién al caminar parecía como flotar en una nubecilla, pues su paso es rápido pero suave y sereno, muy propio de las almas tranquilas, ora si como quien dice está en gracia de Dios. Ahí se nota la diferencia entre la perrada y alguien que además de estar consagrado a Jesús, pos es muy letrado e instruido.


Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.


La semana pasada también en domingo andaba vendiendo las estampas, cuando vi una oleada de reporteros y como yo también estoy en los medios pos me colé pa´ saber qué iba a declarar el vocero de la arquidiócesis.


Ahí me entere de los cambios que se van a generar en las parroquias de la ciudad, reformas que a más de un año de estar al frente de la iglesia en Puebla, monseñor ha estudiado bien pa´ saber que es lo mejor y seguir encauzando a los fieles.


Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.


El ex párroco de Ocotlán  se ha comportado cómo verdadero líder desde el inicio de su tarea, se ha aventurado a las regiones más lejanas de la entidad en visitas pastorales, con el objetivo de estar cerca de los católicos del estado y que pertenezcan a esta diócesis. ¡A verdad como les quedo el oclayo, yo si estoy bien enterada!


Andando bien con Dios, los santos son inquilinos.


He escuchado que lo han llamado “Arzobispo malo”, por llevar a cabo acciones que desde que llego a hacerse cargo de esta sede eclesiástica, era una de las propuestas, (si así se le puede llamar), como los cambios de sacerdotes, quienes han permanecido durante muchos años en una iglesia. Ahora se propone cambiar a los párrocos y curas cada seis años, ora si que se van a andar rolando en todas casas de Dios.


A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.


Esta disposición ha causado escozor en algunos sectores de la sociedad  porque se le ha tomado a mal, como si se tratara de jorobar nomás por jorobar, o de algo personal contra alguien. Simplemente es un arzobispo con una gran visión, que ha venido a poner en orden a una institución importantísima pa´ la sociedad  en un estado donde la población es predominantemente católica, cómo en la mayoría del país.


Con Dios voy, mis obras dirán quién soy.


No veo la razón por la cual se encabrestan cuando hay cambios, el hombre es un animal de costumbres, pero se debe evolucionar para vivir mejor, es por ello que cualquier gobernante o representante como en este caso siempre se va a enfrentar a fuertes críticas cuando su obra es grande, ósea,  cómo cuando las olas  vienen muy fuertes.


Bien esta San Pedro en  Roma, aunque no coma.


Ojala que Don Víctor Sánchez, permita que los padrecitos viejecitos continúen su labor en las parroquias porque aquí en el centro, los fieles están re te  encariñados  con estos curas, como personas y como guías espirituales, quienes nos aconsejan que no cometamos errores de los cuales más adelante nos arrepentiremos,  más cuando se vive en zonas proletarias y vecindades marginadas. Que monseñor  les permita seguir iluminando el camino se estos feligreses hasta el final de sus santos días en sus parroquias, con eso me doy por bien servida.


Los más fuertes que aguanten vara


Otros curitas más jovenazos pueden hacer milagros en otros lugares donde más los necesiten, cómo las colonias populares. Ahí si no me opongo


Y ora si ya me voy a seguir vendiendo porque ya estuvo bueno de “incábanos, rezábanos y persignábanos”.


Ángeles y serafines, vámonos en patines.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

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