Miguel Ángel de la Rosa Esparza
Viernes 01 de Junio de 2012
La información que en días pasados se diera a conocer en diario CAMBIO, en relación a que el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, había incrementado la confianza y la preferencia de los electores, pues ya aventajaba a los otros candidatos en la ciudad de Puebla no era un “sueño guajiro”.
Conozco el trabajo de la empresa Mas Data, que dirige Pepe Zenteno, y esta ventaja que se daba a conocer ahora se confirma con la información del diario Reforma, que en su primera plana ubica a AMLO sólo 4 puntos por debajo del candidato del PRI a nivel nacional y con delantera en las regiones Centro y Sur del país de 5 puntos porcentuales, sobre el candidato de Televisa. Es esta empresa Mas Data, la que el 30 de abril de 2010 señaló oportunamente que el candidato del PRI a la gubernatura de Puebla se desplomaba y que el ahora gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, ya lo había alcanzado.
A Pepe Zenteno tanto en 2010 como ahora en 2012, le descalificaron su encuesta los incrédulos por conveniencia de la realidad electoral. El tiempo le dio la razón, y ahora en 2012 es mi deseo que ocurra lo mismo.
Ya en el cuarto de guerra del bien peinado candidato del PRI, ante el miedo que les provoca que el tabasqueño esté a punto de alcanzar en esas mediciones a su patrón, han iniciado ya una guerra de estrategias, como la de filtrar grabaciones que les dieron muchos minutos en televisión, evidentemente pagados a valores entendidos en los noticieros estelares del duopolio televisivo para comentar la nota en donde el uruguayo Luis Costa Bonino, supuestamente pasa la charola a empresarios durante una cena en una casa en las Lomas de Chapultepec, en la cual, si bien es cierto por lo escuchado y editado a conveniencia del PRI, puede presumirse una tentativa de un hecho no consumado. Acciones como ésta se presentarán en próximos días en contra de Andrés Manuel López Obrador, por el hecho de que ya tienen miedo de que su candidato se desplome y, en consecuencia el candidato de izquierda suba y gane la elección del próximo 1 de julio.
Los que hemos padecido campañas sucias orquestadas por propios y extraños, conocemos en carne propia que esta práctica —que recomienda Nicolás Maquiavelo en su obra que data de 1513, titulada El Príncipe, que dicta “difama, que algo queda”—,sabemos que muchas veces el efecto de la misma en lugar de afectar te beneficia, pero no estamos en 1513, la gente y sobre todo los jóvenes cada día en nuestro país son más difíciles de engañar con “el petate del muerto” y saben que hechos graves son los desvíos de recursos de Tomás Yarrington en Tamaulipas o de Humberto Moreira, en Coahuila, esos si no son tentativas de delito, son hechos consumados y que deberán ser sancionados.
Decíamos en el título de esta columna que “el miedo no anda en burro” y para los señores del PRI ese refrán será la base de su cierre de campaña. En el momento de redactar estas líneas se está llevando a cabo el debate entre los candidatos al Senado por el estado de Puebla, hecho que está siendo seguido por mucha más gente de la que yo me esperaba. El electorado mexicano ha despertado y quien prendió la mecha fueron los jóvenes de la Ibero.