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La Tercera Voz

María Clara de Greiff

mcdegreiff@yahoo.com.mx

Viernes 03 de Septiembre de 2010


Los silencios de la semana…










Lunes:


Ella va a comer con un “ex-jefe” suyo a quien tenía ya cuatro años sin ver. El hombre; Doctor A. llega puntualísimo al lugar acordado: Restaurant Intro. Conversan dos horas exactas o mejor dicho él con toda esa paciencia y pose “harto segura” e inundado de racionalidad la escucha a ella. Ella toma la palabra y habla de las historias del pasado aciago, las huídas, los retornos, el Ser roto, quebrado en añicos, los travestismos del alma y que esto y que lo otro, los amores a la distancia, la K Mayúscula los monos, los sapiens, los neandertales, los Kilimanjaros, lo mucho que extrañó el tequila, el dolor y el aprendizaje, los críos bla, bla, bla. Curiosamente  Doctor A. tiene también su carga de dolor a cuestas, uno que otro duelo del reciente divorcio hace un par de años, la muerte de seres queridos. Y él también habla. Por primera vez con un corazón que palpita casi en la mano. Ella se sorprende de ver este rostro humano que nunca antes pudiera percibir mientras trabajaba con él. Incluso con ese sutil sarcasmo tan de Ella le dice:


-Bueno entre que esto y que lo otro…ya ves si algo me queda perfectamente claro es que no vuelvo jamás a relacionarme con un intelectual, ya quedé más que curada de espantos de los ateísmos, los agnosticismos, el lenguaje que seduce, la escritura que casi mata los “guarachitos venceremos” y sus batallas de EGOS que los engullen. Bien sabes de qué estoy hablando….eso de los Egos ¿no?. Los E-GOS. ¿Sí te suena no?


Y el Doctor A. que siempre se caracterizó por ser hábil en la pronta respuesta, la lengua filosa y con la ironía que rezuma sólo mira a Ella y con actitud parsimoniosa toma un trago de su tequila. Respira. Se coloca los anteojos y responde:


-Detrás de este hombre racional hay un niño que llora.


¿Qué sigue después de una respuesta de este tipo?...el inefable silencio. Ese Dios que invariablemente hace sus impredecibles apariciones.


Fin de la comida.


Martes:


Ella recibe un mail de su amiga Betty Blue:


-Ella tenemos que vernos, ¿qué planes tienes para hoy en la tardecita?


-Pues dizque tomarme unos tequilas…-seguramente imaginarios- con el hombre sin rostro pero como tiene la sensibilidad de un pato de plástico y la formalidad en los jarretes… Es decir estoy disponible, ¿vamos al cine?.


Y las amigas van a ver la película “Up in the Air”, como para deleitar un poco la pupila con Mega George Clooney y entretener la neurona. Ella sale del cine más aplastada de lo que está. La desesperanza.


Viernes:


Ha muerto Salinger. Ella está de luto. Sin palabras.


Sábado:


La amiga Giraffe dispone toda la tarde para pasarla con Ella. Los críos de ambas han ido de fin de semana con sus respectivos padres. Así que la anglosajona amiga pasa por Ella en punto de las 14:00hrs y van a comer al restaurant de comida francesa “El Rincón de Alsacia”. La tarde es tan fría y obscura que bien parece un paisaje inglés. De los de siempre. Gris, llovizna y ese frío constante que nunca amaina. Las amigas entran al lugar. Vacío. Piden una botella de vino Merlot. Toman, brindan, se ríen, celebran. Comen como si fueran de la realeza. El restaurant todo para ellas. Al salir, Ella observa que Giraffe porta unas botas hermosas. Negras, de empinadísimo tacón. Camina con esfuerzo, con el garbo amenazado, como con vértigo. Ella le comenta:


-Qué botas tan hermosas, ¿las acabas de traer de tu reciente viaje al antiguo continente?


-Sí, todo porque mi amigo Gérard me sugirió que usara indumentaria “más sexy”, pero no resisto la altura, parece que me acabo de bajar del caballo o se me perdió y no lo encuentro.
Ella la ve detenidamente, y es que en efecto, el caminar de esta hermosa Giraffe con las empinadísimas botas de piel negras es un atentado a la mirada. Es decir, parece que está matando cucarachas o que  padece de espolones o algo así muy “bizarro”. Así que Ella le sugiere:


-Yo creo que tu “sex appeal” más bien radica en ese frondosa cabellera cual selva amazónica, güera y sí muy crespa. No entiendo quién habría de fijarse en lo que portan tus extremidades inferiores si la mirada invariablemente se queda suspendida eternamente en tu hermoso pelo.


Giraffe se sube al auto y lo primero que hace es quitarse las botas, tirarlas a las parte de atrás y conducir el acto en calcetines y con media botella de vino tinto a cuestas. Las amigas se ríen como conejas.


Llegan entonces al Bar Amoxtli. Antes de entrar peinan un poco la zona con el alcohol a cuestas y la ligereza que da el no tener a los críos encima. Es decir TODA la libertad a la espera. TO-DA. Van en busca del Señor que lee el Tarot. No lo encuentran. Regresan al Amoxtli. Recatadas piden Té. Se sientan en las poltronas con una chimenea de barro a los pies y ven la película de Oliver Stone “W. Bush”.


Domingo:


Tras la urgente sugerencia del amigo y psicoterapeuta Petrak, Ella acude a una cita en domingo a las 9:00 con su homeópata.


-No puedo ya más con este yo-yo emocional. Los estados de ánimo me están matando. Necesito una lobotomía. Algo para dormir y no sentir ya más. Es que literalmente me estoy muriendo de tristeza. No puedo dormir. Tengo…¿tengo? Un gran amor del otro lado del Río Bravo. Y lleva ya diez días sin escribirme. Me estoy muriendo en desconsuelo. Y orgullosa que soy yo tampoco insisto, ni inicio el diálogo.


El Doctor López Miguel la escucha atentamente:


- El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Ella querida piensas demasiado. Te voy a dar Natrum Muriático, cinco glóbulos antes de cada comida. Recuerda que mi homeopatía es ortodoxa, no puedes tomar café, ni té, ni comer chile, ni dulces de menta, anís o yerbabuena. Nada de chocolate y sí, por favor suspende radicalmente el tequila. Sólo puedes tomar vino tinto.


Ella sale más desconsolada aún del consultorio. En domingo. Cerca del Zócalo de Puebla. Se queda atorada en una marcha a favor o en contra de quién sabe que político de las altas esferas. Más de una hora y media demora en poder volver a la casa del árbol. Apaga su auto. Mira la gente. Es mucha. Acarreados y no acarreados. Coloca un disco. “The Perishers” entonan: “Sway”

 

I talk to you as to a friend
I hope that’s what you’ve
come to be
It feels as though we’ve
made amends
Like we found a way
eventually

It was you who picked
the pieces up
When I was a broken soul
And then glued me
back together
Returned to me what
others stole

I don’t wanna hurt you
I don’t wanna make you sway
Like I know I’ve done before
I will not do it anymore
I’ve always been a dreamer
I've had my head among
the clouds
Now that I’m coming down
Won’t you be my solid ground?

I look at you and see a friend
I hope that’s what you wanna be
Are we back now where
it all began?
Have you finally forgiven me?

You gathered my dreams in
When they all blew away
And then tricked them
back into me
You saved me I was
almost dead

I don’t wanna hurt you
I don’t wanna make you sway
Like I know I’ve done before
I will not do it anymore
I’ve always been a dreamer
I've had my head among
the clouds
Now that I’m coming down
Won’t you be my solid ground?

I don’t wanna hurt you
Like I know I’ve done before
I will not do it anymore...

I don’t wanna hurt you
I don’t wanna make you sway
Like I know I’ve done before
I will not do it anymore
I’ve always been a dreamer
I've had my head among
the clouds
Now that I’m coming down
Won’t you be my solid ground?

 

…Solo me habita el simple y silente

siiiiiiiiiiiiiiilllllllllleeeeeeeeeeeeeennnnnnnnnnccccccccciiiiiiiiiiiiiiiiiooooooooooooooo.

 

No sólo se muere una vez.

 

 

 

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