Pulso Político

Gabriel Sánchez Andraca

Jueves 16 de Diciembre de 2010


Decíamos ayer……








En este espacio le comentábamos ayer, de lo difícil que se ha vuelto para los partidos políticos, su manejo interno, especialmente para el Partido Revolucionario Institucional, acostumbrado desde siempre al sometimiento voluntario de sus bases.


Esas bases, han evolucionado y ahora se rebelan, no aceptan fácilmente imposiciones de dirigentes o de candidatos, quieren que se les tome en cuenta, que se platique con ellos, que se negocien posiciones con los diferentes grupos y que se llegue a acuerdos en los que todos queden incluidos. ¿Es muy difícil eso?


No debe serlo tanto, porque así se hacía antes y todo marchaba bien o más o menos bien. Lo que pasa en que las nuevas dirigencias partidistas, ya no fueron formadas por los viejos políticos surgidos en la etapa post revolucionaria, sino por la tecnocracia salinista, soberbia, autoritaria, sin sensibilidad política, sin sensibilidad social. Así actúan la mayor parte de los dirigentes políticos actuales, pero sin la inteligencia que sí tenían los tecnócratas.


El resultado es el conflicto.


Lo estamos viendo en la CNOP local. De México llega la orden: el nuevo dirigente estatal, es el diputado federal Fernando Morales Martínez. De un plumazo, se borran las aspiraciones legítimas de cenopistas como Vicente Ferrer Morán, Malcon Ramírez, del sindicato de trabajadores de salud, y de última hora, Julián Hadad, industrial y actual regidor del ayuntamiento de Puebla.


Lógico que la designación de Morales Martínez, se vea con desconfianza y hasta con enojo. No hubo trabajo previo, pláticas con cenopistas importantes, con dirigentes locales, con organizaciones afiliadas al sector popular del PRI.


Fernando Morales, no es un desconocido. Es un personaje importante dentro del priísmo local. Ya fue diputado local, ahora es diputado federal, es inquieto, tiene carisma y ganas de seguir en la política. El debe estar plenamente consciente de que se están haciendo mal las cosas. Si él fuera dirigente juvenil, estaría encabezando la rebelión y aunque no fuera dirigente juvenil, pues ya por su edad ya no puede, se rebelaría si tuviera algún interés y se le cerrara el paso en forma arbitraria, sin tomarlo en cuenta.


Es lo que están haciendo los aspirantes que se sienten relegados, como si no tuvieran ningún valor dentro de su organización.


Los políticos modernos, jóvenes, de la nueva generación, tienen que agarrar la onda o se ganan el puesto al que aspiren con trabajo, con diálogo, con negociación, con cercanía con la gente o ya no la van a hacer. Las imposiciones autoritarias de antaño, pasaron o están por pasar a la historia.


Hay que volver a los tiempos de los políticos viejos, aquéllos que para ganar una candidatura del PRI, que era partido casi único, tenían que trabajar hablando con los dirigentes de los sectores, con las organizaciones ciudadanas, con los clubes de servicio, con los dirigentes de las iglesias, incluso, con los organismos empresariales, para que los aceptaran y no pusieran objeciones a su designación.


Podían muy bien ser candidatos impuestos por voluntad de quien en ese momento mandara y no pasaría nada, pues el grueso de la militancia priísta de todos los sectores, era especialmente agachona, sumisa. Pero pues ahora ya no es así. Gracias a los gobiernos revolucionarios, hasta los priístas han evolucionado, pues tienen por lo menos secundaria. ¿Cómo quieren que sigan teniendo el comportamiento de antaño? La frase célebre de un virrey gachupín: “Sabed que habéis nacido para callar y obedecer” pasó a la historia, ya no está vigente, lo nuevo, lo actual, lo moderno en nuestro país, es la protesta con razón o sin ella, la rebeldía, los gritos, los insultos, los rumores y los chismes. Es la nueva política que por desgracia prevalece en todos los partidos.

 

Sentido fallecimiento


Al inicio de esta semana, falleció en la ciudad de Pachuca, Hgo., el periodista Fausto Marín Tamayo, quien fuera director del Sol de Puebla y después, del desaparecido diario Novedades de Puebla.


Durante muchos años radicó en esta capital, siempre dedicado a su actividad periodística. Aquí se casó y aquí nacieron sus hijos.


Al cierre de Novedades de Puebla, se fue a México para dirigir un semanario, en la misma casa Novedades, dedicado al campo.


Más tarde pasó a dirigir el Sol de Hidalgo, en la capital del vecino estado. Con él se fueron algunos compañeros, entre ellos Carlos Sevilla Solórzano, que aun sigue en la Bella Airosa.


Su muerte ha impactado a sus amigos de Puebla, que han lamentado profundamente su muerte.


Enviamos nuestro sentido pésame a sus familiares, esperando que pronto encuentren resignación.

 

Los rumores son eso, rumores


A raíz de las reformas aprobadas por el Congreso local a diversos ordenamientos, se han soltado rumores que no dejan de ser rumores, hasta que no se demuestre lo contrario.


Se dice que al frente del Poder Judicial, estará una abogada que viene de la ciudad de México y que está emparentada con un alto funcionario de Televisa; se rumora que al frente de la dirección de Comunicación, estará un periodista de la ciudad de México y que vienen a hacerse cargo de diversas secretarían, destacados profesionales, ninguno de ellos poblano o conectado con Puebla.


Hace poco le comentamos una experiencia personal, con un compañero que dos generaciones de abogados habían “matado” y que a última hora, llegó a la comida de una de esas generaciones.


Esto es igual: el equipo de Moreno Valle Rosas, está guardando absoluta discreción sobre la conformación del gabinete del gobernador electo y hace bien. Entonces surgen especulaciones, rumores y chismes, que luego toman cuerpo de realidad.


Hay que esperar, falta poco para el cambio de estafeta y a la mejor algunos rumores se confirman y otros no. Los rumores y los chismes son eso y no hay que hacerles caso.


*** Las vacaciones nos esperan. Nos leemos el próximo año deseándoles a todos unas felices fiestas decembrinas.

 

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