Mario Alberto Mejía
quintacolumna2005@gmail.com
Lunes 03 de Septiembre de 2010
El lunes pasado, al decir del columnista Rodolfo Ruiz, de E-Consulta, “un grupo de poblanos de diferentes organizaciones opositoras al gobierno de Mario Marín Torres acudió a las oficinas de la Secretaría de Gobernación federal, donde fue recibido por el subsecretario Roberto Gil Zuarth.
“Al influyente subsecretario se le pidió la intervención del gobierno federal para detener lo que consideraron abusos de la administración marinista para que empresarios o políticos ligados a ella (…) se queden con inmuebles o predios que fueron expropiados con fines de utilidad pública o para el desarrollo de parques metropolitanos.
“Entre estos bienes, la comisión de poblanos le mencionó tres: el estadio Cuauhtémoc de futbol, el Parque del Arte y el predio de 18.7 hectáreas donde se localiza Valle Fantástico. (…) La comitiva que viajó al Distrito Federal estuvo integrada por la exdiputada federal Myriam Arabian Couttolenc, compañera de legislatura de Roberto Gil; Verónica Mastretta Guzmán, del Patronato Puebla Verde; Angélica Navarro, de Puebla Vigila y otras tres personas de las organizaciones Vinculadora de Participación Ciudadana, Cuidemos el Voto y Justicia Ciudadana”.
Hasta aquí la reveladora cita.
El periodista no mencionó a Emilio Maurer Espinosa, pero es claro que este polémico personaje se sumó a la señora Mastretta al término de la reunión y juntos se apersonaron con los directivos de la página de internet denominada Acento 21.
¿El fin?
Solicitar su intervención para iniciar una campaña en contra del empresario Ricardo Henaine -misma que ya empezó el viernes a través de una supuesta denuncia publicada en dicho portal el viernes pasado, y que continuará este jueves en el programa Punto de Partida, de Denisse Maerker- y entregarles de propia mano un desplegado llamando a boicotear a los medios de información poblanos del 31 de agosto al 5 de septiembre, tema que fracasó estrepitosamente.
La relación de Emilio Maurer y Verónica Mastretta no es nueva.
Data ya de hace algunos años, cuando Arturo Migoya, a la sazón esposo de ella, formaba parte de la directiva del Club Puebla junto con Juan Manuel Rivera, Juan Bustillos y el propio Maurer.
(Hoy Migoya tiene una nueva empresa con una hermana de don Emilio: la señora Lupe Maurer).
En 1998, cuando Mario Marín Torres buscaba la Presidencia Municipal de Puebla, Maurer decidió postularse a esa posición por el PRD –siempre con el apoyo de doña Verónica-, aunque en realidad terminó por venderse al gobierno priista de Manuel Bartlett y al candidato Marín, como lo evidenció, a través de una grabación telefónica publicada en El Universal de Puebla y difundida por otros medios, el periodista Rodolfo Ruiz.
Los panistas aún recuerdan con enojo la participación de Maurer, a quien calificaron de “vendido” y de ser un esquirol del priismo.
(Otro Maurer, en otra época, llegó a un banco y delante del gerente se comió un pagaré que lo obligaba a pagar cierta voluminosa cantidad. Polvos de aquellos de lodos).
En el mismo programa de Denisse Maerker, el jueves pasado, Emilio Maurer apareció a cuadro (¿ya lo habrá perdonado Televisa?) revelando que uno de los socios del Club Puebla, Carlo Hugo López Chargoy, le había comprado sus acciones en siete millones de pesos.
La duda mata: ¿Pagó los impuestos derivados de esa venta ante el Servicio de Administración Tributaria o apenas está por hacerlo?
Maurer el impoluto, pues, vestido ahora con su casaca de “legalista”, es el mismo que ha iniciado otra guerra en contra de Henaine a través de su amigo de toda la vida, el comentarista deportivo José Ramón Fernández, quien no pierde la oportunidad de pegarle todos los días al socio mayoritario del club de fútbol.
Hay que decir que detrás de la campaña que se le avecina a Henaine en el programa Punto de Partida hay otra mano poderosa: la del cuñado de Verónica Mastreta: el influyente intelectual Héctor Aguilar Camín.
La suma de todo esto hace ruido, y hará más ruido sin duda.
Pero otra duda mata: ¿estos son los mismos personajes que están detrás de la reciente embestida que sufrieron apenas el rector de la BUAP, Enrique Agüera Ibáñez, y una docena de empresarios poblanos a quienes ligaron al lavado de dinero y al narcotráfico?
(Por cierto: en Acento 21, luego de semanas enteras de llevar como nota principal el Escándalo Agüera, el asunto se desvaneció y desapareció por completo. Quienes esperaban ver el reportaje del jueves pasado, realizado por Fátima Monterrosas para Punto de Partida, simplemente se quedaron con las ganas. Nada. Ni una pista. Ni una línea. El asunto se borró).
En pocas palabras, los aquí citados son los que quieren venir a sanear a Puebla, democratizarla y convertirla en un edén, similar a la Laguna de San Baltazar, administrada por la señora Mastretta, donde de vez en cuando aparecen flotando peces muertos.
Hay que decir que si el gobierno federal interviene, y de un manotazo accede a las peticiones citadas al inicio de esta columna, la repartición del botín no será nada mala.
Maurer, por ejemplo, se quedaría con el comodato del Estadio Cuauhtémoc, y doña Verónica con el Parque del Arte y el predio de 18.7 hectáreas donde se localiza Valle Fantástico, mismo que convertiría en el Parque Metropolitano.
Soñar no cuesta nada, lo que sí volverá a costar será el acceso al Parque del Arte.
Cosa curiosa: algunos de los que llaman a devolver la legalidad en Puebla son los mismos que negociaron en la mesa de Carlos Salinas de Gortari la concesión una estación radiodifusora y vendieron su candidatura para que ganara quien a la postre sería el gobernador de Puebla.
“Bendito sea dios que ganó Marín”, se escucha en la grabación de Maurer en aquella elección del 98.
Sin palabras.
***A la lista de tan finos personajes hay que agregar al inefable Gabriel Hinojosa Rivero, primo hermano del Presidente Calderón, quien sigue viviendo una esquizofrenia política singular.
Y es que primero llamó a votar –por el PAN, por el PT, por Convergencia- y luego llamó a anular el voto.
Y en esas honduras se quedó.
Hoy, con gobiernos nuevos, espera regresar al odiado presupuesto.
Respuesta Sensata a Arturo Luna. Luego de censurarme una columna que por supuesto llegó a su correo, el director de Puebla On Line me recetó una dosis de su poder omnímodo en ese portal y me respondió veinte minutos después de que subió mi queja.
Es decir: ni siquiera les dio tiempo a los lectores de que primero me leyeran a mí.
No.
Al grito de “¡este es mi portal!” subió su airada respuesta, misma que hoy comento.
Podría empezar muy en su estilo –“¡No sé qué diablos te pasa!”-, pero no lo haré.
Respondo primero los puntos centrales.
Dice Luna: “Veo con preocupación que te quieres convertir en la fe de erratas del próximo sexenio: ya van dos veces que lo haces con Puebla On Line, pero en fin, no voy a discutir contigo sobre eso: muy tu problema y muy tu chamba y muy tu tema. “Como Bora: yo respeto. Aunque desde ahora te advierto: creo que el puesto está muy disputado, ojalá te lo quedes tú, que eres tan inteligente”.
Digo yo: No pretendo convertirme en la fe de erratas del próximo sexenio. Más bien creo que tengo una obsesión incurable en ese sentido. Tú lo sabes muy bien. Mi paso por el periodismo está bañado de esas actitudes que tanto te preocupan. No es gratuito que me haya enemistado con tantos periodistas, columnistas y directores. Dices, por ejemplo que en dos ocasiones he corregido a Puebla On Line. Seguramente te refieres a la versión aquella de que Fernando Manzanilla, coordinador del equipo de transición de Moreno Valle, le había pedido recursos económicos al gobierno marinista para sostener los gastos de la misma Transición. En efecto: yo escribí que no era cierto y el tiempo puso las cosas en su lugar. No veo el conflicto. Tú diste una versión. Yo di otra. El caso que nos ocupa es similar: tú dices que Moreno Valle y Marín se reunieron en la casa de Elba Esther Gordillo el lunes pasado y sugieres que hubo pactos de inmunidad y de impunidad como ocurre en todos los encuentros que se dan en lo oscurito. Yo digo que no fue así –porque reportee tu versión- y que la primera reunión entre ambos ocurrió en Casa Puebla a la luz de la prensa poblana. No veo el problema. Tú dices una cosa. Yo digo otra. El tiempo le dará la razón a uno de los dos. Pero dices más sobre la supuesta reunión Marín-Moreno Valle-Elba Esther: “Mi fuente es de primera. Te repito y lo pongo con mayúsculas: DE PRIMERA, y no fue Javier López Zavala, aunque así quieras creerlo. No cabe duda que cada quien lee lo que quiere leer”. No, Arturo, yo leí lo que tú quisiste que tus lectores leyéramos. Y te digo por qué: porque sugeriste que Javier había sido tu fuente. Hoy nos dices que no es así y que tu fuente es “DE PRIMERA”. Entiendo. Juguemos a descartar a los protagonistas. No fue Moreno Valle… Entonces fue Marín. (El Reino de la Maestra, ya lo sabemos, no es de este rumbo). Está clarísimo. Si tu fuente es “DE PRIMERA”, el gobernador fue quien te dio la versión que tanta polémica ha suscitado. ¿La sostendrá? Ya lo veremos.
Otro punto: no estoy buscando chamba de Fe de Erratas del próximo gobierno. No es mi estilo ni está en mi naturaleza. No es mi vocación. Tampoco soy un comisario stalinista que busca acabar con los enemigos del Régimen ni busco poetas insumisas para arrastrarlas a una clínica psiquiátrica. Dices que el puesto está muy disputado. Seguramente. Lo que me llama la atención es lo que proyectas en esas frases. Y es que haces ver como fin último del periodismo la posibilidad de una chamba en el gobierno, fenómeno muy socorrido en Puebla. Es decir: el periodista como vocero del Régimen y no como un interlocutor independiente y con buenas fuentes, aunque no sean “DE PRIMERA”. Creo, estoy convencido, que la transición que viene nos va a servir a todos, incluyendo a quienes aporreamos teclas. Y es que al periodismo poblano le hace falta una buena sacudida. Te lo dice quien ya fue a Vietnam y regresó del infierno. No te voy a inventar nada. Tú lo sabes bien.
Dos temas finales: las preguntas que les haces a Moreno Valle, a Manzanilla y a García Almaguer tendrán que respondértelas ellos mismos.
Y voy con el caso Eukid Castañón:
Dices tú: “¿No un día antes me hablaste para pedirme por favor que borrara del sistema de Puebla On Line unas ligas de notas incómodas de tu amigo, nuestro gran amigo, Eukid Castañón?”.
Digo yo: Las cosas no fueron como dices. Nunca hablé para pedirte de favor que borraras notas incómodas. Lo que hice fue preguntarte si tenía sentido mantener en tu portal notas que agraviaban al despacho particular de un amigo común. Tu respuesta fue una: “No tengo nada contra él. Al contrario: me cae a toda madre”. Y me dijiste que las borrarías. Al día siguiente, a eso de las siete de la mañana, me enviaste un correo diciéndome que ya no existían las notas. Todo esto, por cierto, fue parte de una conversación privada que jamás pensé ver publicada.
Espero que publiques mi columna y que tu respuesta tarde –como sugieren los manuales de periodismo- cuando menos veinticuatro horas en aparecer.
Te mando un abrazo y nos vemos el miércoles para comer.
Los Tramposos y los Influyentes (dos Historias). Hace algunas semanas, José Alarcón Hernández llegó a las instalaciones del Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEE) y dijo abiertamente: “Está por llegarles un recurso del candidato del Partido del Trabajo por el distrito de Acatlán. Les ruego que lo analicen bien. Hay un interés particular de Gobernación en el sentido de que Enrique Nácer no sea diputado”.
En efecto: poco después llegó el recurso que planteaba la revisión de algunas casillas electorales en el distrito 12, tal y como se los adelantó el representante del PRI-Verde ante el Instituto Electoral del Estado.
En ese momento inició la operación para que Enrique Nácer Hernández, candidato de Compromiso por Puebla a la diputación local por Acatlán, no llegue al Congreso del Estado en su calidad de “Gran Perdedor”.
La idea es una: que el PT quede con tres diputados, mismos que sumados a los 18 de la alianza PRI-Verde harían un total de veintiuno, lo que le daría al Revolucionario Institucional –partido que será la primera minoría- la mayoría simple en la próxima legislatura.
Hay que decirlo: la estrategia no tiene pierde, salvo por un pequeño detalle: que el recurso del PT sólo se interpuso ante el TEE y nunca, jamás, ante el Consejo Distrital de Acatlán, como lo marca el Código de Instituciones y Procesos Electorales del estado de Puebla.
Esa minucia puede costarle al PRI la mayoría simple en la próxima legislatura.
Nada más, pero nada menos.
Lo que también llama la atención en este caso es la obsesión que existe en contra de Enrique Nácer, una vez que la “línea” es no dejarlo llegar al Congreso.
Incluso se habla de que la “sugerencia” original de José Alarcón se convirtió en una “instrucción”.
En otras palabras: en una orden.
Así de simple.
Así de llano.
El problema para los magistrados del Tribunal es uno: ¿cómo hacerle para legitimar un acto que tiene una omisión de origen?
Y es que en el Código se lee muy claro que los recursos de revisión deben ser interpuestos ante los Consejos Distritales, mismos que los harán llegar al Instituto Electoral, que a su vez los remitirá al Tribunal.
No es otro el paso ni el procedimiento.
Pero ya lo sabemos: en el mundo electoral lo que sobran son las tentaciones.
Si los magistrados deciden revisar de nuevo los votos de las casillas impugnadas y encuentran en estas alguna irregularidad que termine favoreciendo al candidato del PT –es decir: al candidato del PRI-PT-, estaremos todos ante una violación flagrante de la ley, lo que sería ominoso y políticamente incorrecto.
Curiosamente la obsesión contra Enrique Nácer también existe en las propias filas de la coalición Compromiso por Puebla.
Es el caso de un personaje de la picaresca poblana que una y otra vez termina en las aguas mansas del ridículo por sus excesos y pifias verbales: Miguel Ángel de la Rosa, dirigente del PRD en la entidad.
Vea el lector:
Según informaciones periodísticas, este personaje le apuesta todo a un recurso interpuesto por su candidato en el distrito con cabecera en Ajalpan, Mario Franco Barbosa.
Según una nota publicada en el diario Intolerancia, De la Rosa “explicó que dicha posición pudieron ganarla debido a que el ‘gran perdedor’ de Compromiso por Puebla fue Enrique Nácer y que los votos que tiene de diferencia son menos de 69 sufragios; por lo que insistió que podría ser parte de la siguiente Legislatura del Congreso del estado. Hasta el momento están a la espera de la resolución del Tribunal, pero confían que a través de un error que se dio a la hora del conteo, puedan darle la razón al PRD y así contar con cuatro diputados locales (…) Agregó que aunque van en coalición y Enrique Nacer es una posición del Partido Nueva Alianza, al PRD le gustaría aumentar sus curules”.
Hay que decirlo: Nácer es por mucho una figura más relevante que quienes le disputan su ingreso a la Cámara de Diputados.
En tiempos de Bartlett, por ejemplo, fue presidente de la Comisión Inspectora y se movió como pez en el agua en una legislatura particularmente complicada, pues fue entonces cuando se aprobó la polémica Ley Bartlett.
Es claro que las obsesiones en su contra obedecen a una razón: que conoce como pocos las entrañas de la ballena.
Eso, en un momento como este, siempre será peligroso.
La Muy Influyente. El manotazo que dio la semana pasada Rafael Moreno Valle en el sentido de que nadie, salvo él y Fernando Manzanilla Prieto, podría ostentarse como interlocutor del nuevo gobierno tiene su origen en aquéllos que se ostentaban como “gente muy cercana a Rafa” y que con ese plus ofrecían trabajo a futuro, acercamientos con el gobernador electo y otras lindezas.
Un caso singular es el de Laura Escobar, empleada del ISSSTE en Tehuacán, y operadora frustrada en Ajalpan y Zinacatepec, una vez que ahí ganó la alianza Puebla Avanza.
Esta mujer, pareja sentimental de José Ángel Castillo, director del ISSSTE en Huauchinango, ya se ve en la nómina de la Secretaría de Desarrollo Social y en ese sentido le anda ofreciendo trabajo a todo mundo.
El colmo es que hace poco quiso tapar un escándalo de su amigo –denunciado por fraude y abuso de confianza por el señor Raymundo Cabrera- con dos argumentos brutales: “No te preocupes. Rafa es mi amigo y yo voy a ser muy importante en su gobierno. Es más: cuenta con un trabajo”.
La respuesta del denunciante fue una sola: “Yo no estoy buscando trabajo. Lo que quiero es que tu amigo me pague”.