Tiempos de Nigromante

Arturo Rueda

artrueda@yahoo.com

Miercoles 11 de Abril de 2012


Josefina derrumbó los sueños revanchistas de Lalo












El sueño de revancha y poder que compartieron durante semanas Eduardo Rivera Pérez y Juan Carlos Mondragón tras la victoria de Josefina Vázquez Mota en la contienda interna panista se esfuma a la velocidad de la luz. Encumbrados en su ladrillo por varias semanas, el golpe de timón que la candidata presidencial albiazul le aplicó a su equipo tras la semana negra de debut, en los hechos, significó un reconocimiento a la incapacidad del Yunque para conducir exitosamente a las fuerzas albiazules rumbo a Los Pinos. Las palabras de la propia Josefina, además, revelan que la operación cicatriz entre los grupos jamás funcionó realmente y las divisiones continúan presentes. Puebla es un ejemplo perfecto de cómo los ánimos revanchistas del Yunque contra Rafael Moreno Valle impiden un trabajo coordinado que beneficie a Josefina, encerrada en su mar de dudas.


A nadie le pasa por alto que el único acto de campaña exitoso que ha tenido Vázquez Mota tuvo lugar en Teziutlán, un acto organizado por los operadores del morenovallismo. La candidata presidencial solicitó apoyo al gobernador para que todo quedara perfecto, y Moreno Valle puso una sola condición: dado su compromiso de no aparecer en actos de campaña, le pidió que nadie del gobierno estatal o municipal estuviera en el templete para evitar malas interpretaciones. Roberto Gil Zuarth —el de la operación jarocha— aceptó y así lo comunicó a los liderazgos panistas en el estado.


Pero Vázquez Mota y su coordinador de campaña no contaban con la astucia del alcalde poblano, quien emperrado en aparecer al lado de Josefina, se brincó todas las trancas y se apareció en Teziutlán para subirse al templete, colocando en tremendo brete a la logística del evento ya severamente cuestionada desde el desaire en el Estadio Azul. La candidata quiso tomar un decisión salomónica e invitó a subir a Martha Erika Alonso que prudentemente había tomado lugar entre el auditorio. Vaya usted a saber si la tensa situación provocada por el egomaníaco Rivera Pérez no provocó el dislate de Josefina ampliamente conocido de que “apoyaría el lavado de dinero”.


Los castillos en el aire del alcalde angelopolitano se derrumban con la misma velocidad con la que Josefina reconoció la necesidad de incorporar verdaderos operadores con experiencia para desplazar a los yunquistas que se sentían dueños de su candidatura por el apoyo que le dieron en la interna. La operación cicatriz entre yunquistas y calderonistas nunca terminó por funcionar. Las divisiones, hasta el lunes, fueron más que evidentes. Pero las diferencias no terminan como demuestra la balconeada a la conversación entre Gil Zuarth y Germán Martínez.


Las divisiones sin tregua también se evidencian en el panismo local. Apenas Vázquez Mota había abandonado Casa Puebla cuando la gente de Rivera incumplió los primeros acuerdos y organizó una amplia rechifla contra Ángel Alonso Díaz Caneja, representante del gobernador. La contienda de plurinominales y candidaturas al Senado estuvieron a punto de romper la liga, pero un mínimo de prudencia impidió que la sangre llegara al río y se repartieron el juego. Moreno Valle se quedó con la primera posición al Senado y logró la inclusión de Eukid Castañón en las pluris, aunque le metieron a Ruth Ramos. Y todos los damnificados de las cuotas de género fueron candidatos de Juan Carlos Mondragón, quien metió a sus Juanitas a ocupar las tres plazas con la esperanza de que el TEPJF restituya a los abanderados originales.


Total, en el PAN no hay paz por la tendencia del Yunque a agandallarse. Y en Puebla los equipos tampoco se entienden. La única que paga las divisiones internas es Josefina Vázquez Mota que está a punto de despeñarse al tercer lugar y ser rebasada por López Obrador de acuerdo con GEA/ISA.


¿Cuántas rupturas por posturas infantiles como las de Rivera y Mondragón no habrá por todo el país? ¿Y qué pasará ahora que en el equipo de Josefina hay de dulce, de chile y de manteca? ¿Cómo encontrará la paz?

 

Un ultimo dato: en el gobierno estatal no descartan que la intentona por generar un escándalo por la presencia de Néstor Gordillo y Blanca Jiménez en Casa Aguayo sea alimentada por la dirigencia estatal. Pese a la supuesta buena interlocución entre Juan Carlos Mondragón y Fernando Manzanilla. Porque aunque unos piensan en 2012, el Yunque ya mira al 2013 y lo que viene después. Y nada mejor que descarrilar desde hoy al secretario general de Gobierno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

blog comments powered by Disqus

©2010 La Quinta Columna. Derechos reservados.