A pesar de las presiones, pugnó para que Actívate por Puebla colocara las piedras de transparencia, educación y sustentabilidad
Selene Ríos Andraca
Viernes 03 de Febrero de 2012
Francisco Rodríguez es el retorno al paradigma de los viejos líderes empresariales de la década de los sesenta que fundaron las cámaras actuales: emprendedor e independiente del gobierno en turno y con la prohibición moral de hacer negocios con las autoridades estatales.
La vocación de Franco comenzó cuando en 2006 acompañó al entonces presidente de la Coparmex, Luis Mora, en la organización de la marcha ciudadana en contra del gobernador Mario Marín Torres por violentar los derechos humanos de la periodista Lydia Cacho Ribeiro.
La postura crítica de las cámaras empresariales obligó al marinismo a crear el Consejo para el Desarrollo Industrial, Comercial y de Servicios del Estado, integrado por los presidentes de las cámaras poblanas para el manejo discrecional de los recursos obtenidos del Impuesto Sobre la Nómina (ISN).
En medio de la bonanza, Francisco Rodríguez se mantuvo al margen de los negocios de los empresarios, que de un día para otro, acallaron sus críticas y suavizaron sus posturas con respecto a Mario Marín y su affair con Kamel Nacif. Franco mantuvo sus negocios con su empresa Textiles Milenio ajena al boom marinista.
En vísperas de la transición política, fue electo líder de la Coparmex y uno de los principales impulsores del nodo Actívate por Puebla, integrado por rectores, académicos, empresarios y ciudadanos organizados. Desde ahí, lanzó fuertes críticas a la opacidad y la escasa rendición de cuentas del gobierno marinista.
Al principio del sexenio morenovallista, Francisco Rodríguez pugnó por colocar la “piedra de la transparencia” en las puertas del Congreso local, con el objetivo de presionar al nuevo gobierno para modificar la Ley de Transparencia y Acceso a la Información.
El gobierno de Rafael Moreno Valle se había comprometido a que en el Primer Periodo de Sesiones se modificaría la Ley de Transparencia con estándares nacionales para ubicar a la entidad en los primeros lugares en legislación en la materia.
El compromiso de Moreno Valle y la bancada de Compromiso por Puebla se pospusieron. La presión de Actívate por Puebla fue la colocación de la piedra, que más allá de estorbar a los transeúntes a caminar sobre la 5 Poniente y de ocupar un lugar de la acera, implicaba la falta de compromiso del mandatario.
Fue hasta finales del año cuando al fin, el Congreso y el gobierno presentaron una propuesta de ley conjunta. Con sus respectivas fallas y candados, que casi fueron resueltos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la ley ubicó a Puebla como la cuarta entidad en la materia.
El miércoles pasado, Francisco Ramírez, en vísperas de convertirse en el líder del Consejo Coordinador Empresarial, encabezó la retirada de la “piedra de la transparencia”. El mismo día en que Moreno Valle reculó de los candados de la ley y presentó una iniciativa para modificarlos, con el objetivo de que la acción de inconstitucionalidad quedara sin efectos.
Franco Rodríguez es primo hermano de Pablo Rodríguez Regordosa, titular de la Secretaría de Competitividad, Trabajo y Desarrollo Económico (Secotrade) y ni así, al menos hasta el momento, se ha sometido a los intereses morenovallistas.
Aunque bien sus ideas son de derecha, no es soldado de Acción Nacional y mucho menos del gobierno en turno.
Fue electo como líder de la Coparmex en 2009 por unanimidad y su nuevo nombramiento como presidente del Consejo Coordinador Empresarial también cuenta con el aval de todos los miembros del organismo.