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Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

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La gran lavandería poblana

 

 

Algo huele mal en la economía poblana. Una situación anómala que se enrarece con la alarmante presencia del crimen organizado en la entidad en cualquiera de sus modalidades: lavado de dinero –Casa de Cambio Puebla-, narcopolítica –Rubén Gil-  o  enfrentamiento abierto –la balacera con Los Zetas a unos kilómetros de territorio poblano-. Es cierto: no somos Tijuana, Tamaulipas o Sinaloa. Los soldados no patrullan las calles o las cabezas aparecen cercenadas frente a los cuarteles policíacos. Pero crece la sospecha de que si eso no ocurre se deba al eficiente trabajo de los cuerpos de seguridad o la inteligencia que realizan. El hecho de que Puebla no sea tocada por el rostro más violento de las mafias criminales se debe a una decisión de ellas mismas. Es decir, se trata de un territorio protegido. Un santuario, pues.

 

¿Y por qué las mafias decidirían no tocar directamente a la entidad? Aquí va una hipótesis. En primera instancia, me gustaría retomar algunos datos publicados por el periodista Rodolfo Ruiz hace unas semanas en su columna de e-consulta. Ignoro la procedencia exacta, pero me parecen muy reveladores.

 

“Puebla es la ciudad con más autos importados de lujo en la República Mexicana por número de habitantes.

 

“La joyería Tiffany de Puebla, localizada dentro del Centro Comercial Angelópolis, es la de más ventas en el país. Se estima que sus ingresos mensuales ascienden a 800 mil pesos. En la Gran Venta Palacio de fin de año, Tiffany vendió 6 millones de pesos.

 

“El Palacio de Hierro también tuvo ventas históricas. Su tienda de Puebla facturó con motivo de las fiestas de Navidad, Año Nuevo y Reyes Magos, alrededor de 13 millones de dólares. Dicha suma, equivalente a 143 millones de pesos, sería suficiente para adquirir una flotilla de 1,500 automóviles tipo Atos, con un costo aproximado de 90 mil pesos más IVA por unidad.

 

“Puebla puede —o podía hasta hace poco— presumir, junto con el Distrito Federal y Monterrey, el privilegio de contar con una agencia de autos Ferrari. Y también vanagloriarse de ser la capital donde más bicicletas de esta escudería se vendieron durante las pasadas fiestas decembrinas.

 

“Estas exclusivas bicicletas, producidas por el italiano Alejandro Alessi, tienen un precio en el mercado que va de los 33 mil a los 60 mil pesos.

 

“La planta automotriz Volkswaguen tenía entre sus metas importar el año pasado seis autos Bentley para colocarlos en el mercado nacional, finalmente importó 28, y de éstos al menos cuatro se vendieron en Puebla”. Hasta ahí la cita textual.

 

Los datos señalados por Ruiz nos muestran un consumo suntuario muy alejado de la realidad económica de la entidad. Puebla, a excepción de la Volkswagen, carece de una gran planta industrializada; los empresarios dedicados al ámbito textil cada día ceden terreno en la globalización y han perdido su importancia entre los hombres de capital. Ninguna empresa poblana cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores y, por supuesto, ningún empresario local sería digno de ser tomando en cuenta para el excelente libros “Los Amos de México” que coordinó Jorge Zepeda Patterson. Salvo Gilberto Marín Quintero –y eso suponiendo sin conceder- no hay otro hombre de negocios big leaguer entre los poblanos.

 

Puntualizando: Puebla tiene una economía débil y unos empresarios mediocres. En los últimos años un boom inmobiliario se desató con la creación de plazitas comerciales, la grado de que el mercado se ha saturado, muchas se encuentran vacías y sin embargo se siguen construyendo más y más. La economía de la entidad, por si fuera poco, ha destacado en el sector servicios: restaurantes, cines, antros, escuelas y universidades, lo que significa que alguien está consumiendo esos servicios. Otro boom, además, es el crecimiento exacerbado del mercado inmobiliario residencial: vivienda de alto y mediano nivel se construye en detrimento de la interés social, mostrando que hay gente comprando, al grado de que se planea el lanzamiento de Lomas de Angelópolis II y el Grupo Proyecta también ha iniciado la construcción de su torre Palmas III. El Grupo JV, por si fuera poco, termina al mismo tiempo su Torre III y el gran centro comercial en San José Vista Hermosa.

 

Todos los datos anteriores se contradicen con las variables fundamentales de la entidad. Situados como el sexto estado más pobre del país, ocupando el lugar 25 en el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y el cuarto lugar como la entidad más corrupta, somos, según dijo Javier Lozano Alarcón, como una de las entidades que menos empleo genera. Tenemos uno de los Poderes Judiciales más atrasados del país, y todos los programas destinados a traer inversión nacional o extranjera han fracasado.

Así que: ¿de dónde sale tanto dinero para comprar autos de super lujo, vivienda de alto nivel y construir tantas plazas comerciales? ¿Por qué de pronto, casualmente, también hay un boom por las cajas de ahorro, centros financieros para recibir remesas y cajas de préstamos prendarios?

 

Son preguntas como comenzar a jalar la hebra.

 

 

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