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Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

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¿Alcaldesa o rehén?

 

 

Blanca Alcalá vive un momento de definición. Las filtraciones –voluntarias e involuntarias- de los nombres que conformarán su gabinetazo, además de incrementar las presiones de los grupos, la han hecho enfrentar muy temprano la coyuntura sobre el papel que jugará como alcaldesa: si se limitará a ser una simple encargada de despacho –en las palabras del periodista Arturo Luna Silva-, rehén del marinismo, o en verdad ejercerá el proyecto ciudadano que ofreció a los poblanos y con el que ganó contundentemente la alcaldía a Acción Nacional.

 

Como casi siempre ocurre, Cambio e Intolerancia presentan visiones contrastantes de la realidad poblana. Frente al adelanto del gabinetazo que le presenté anteayer, en que las principales posiciones del Ayuntamiento eran en realidad concesiones al gobernador y a otros grupos políticos, al grado de que Roberto Marín Torres ocuparía la Secretaría de Desarrollo Social, el director de Intolerancia, Enrique Nuñez presentó una imagen totalmente opuesta: Blanca Alcalá ejercerá el poder a plenitud. Y como prueba adelantó que siete mujeres ocuparán espacios en el Ayuntamiento.

 

Cito los datos que ofreció ayer Núñez en su columna Contracara: Fernanda Díez Torres a Sedeso; Gabriela Maldonado a Administración; Gabriela Alcalá –hermana de la alcaldesa- al Sistema DIF; Lilia Vélez Iglesias a Transparencia. Sin adelantar los nombres de las titulares, afirma que las secretarías de Turismo, Ecología y el Instituto de la Mujer –no existen hoy en el gobierno municipal- también irán al género femenino. La posibilidad de que el Secretario General sea una mujer da la cifra mágica de siete.

No me interesa confrontar la veracidad de una y otra información: el 15 de febrero ocurrirá la verificación histórica. Aquí el punto es otro: la filtración interesada a Enrique Núñez lo que pretende generar es la imagen de una Blanca Alcalá que tiene en sus  manos el control del nombramiento de los funcionarios.

 

Imaginemos que en verdad se cumple la información publicada por Intolerancia: siete mujeres se integran al gabinetazo municipal. ¿Ése hecho significa que Alcalá tendrá el control de su Ayuntamiento, cuando el resto de las posiciones son concesiones graciosas al marinismo?

 

Pongámoslo en otras palabras: ¿En dónde está el control del Ayuntamiento? ¿En Gobernación, Tesorería, Contraloría, Seguridad Pública, Sedeso, Sindicatura, Administración y Secretaría General? ¿O en Transparencia, DIF, Turismo, Ecología, Instituto de la Mujer? ¿Cuáles son los cargos que en verdad le interesan al marinismo? Hasta la pregunta es necia.

 

Al marinismo le interesan las posiciones clave del Ayuntamiento. Aquellas en las que se define el destino del dinero, los apoyos sociales, las compras, la nómina, policías y control político. El resto salen sobrando. Por ello, la verdadera capacidad de maniobra de Blanca como alcaldesa radicará en esos nombramientos. Lo demás son puras cortinas de humo para no desgastarla. O para darle la fuerza de la que carece.

 

Durante la campaña electoral Blanca Alcalá fue rehén de todos los grupos, porque cualquiera podía descarrilarla: Zavala, Doger, Marín. Todos podían hacerla perder, y sólo todos juntos podían hacerla ganar. Así, cedió todo. Absolutamente todo. La lista de regidores –consultar Los conjurados de hoy- es la prueba fehaciente de las concesiones-. Erika Rivero lo señala claramente: la única blanquista es la posición 15: María Eugenia Mena. El resto, todos, son imposiciones.

 

La coyuntura de Blanca Alcalá ha cambiado: hoy tiene posibilidad de elegir. De no ser rehén y de limitarse a ser la encargada del despacho mientras el marinismo usufructúa su triunfo electoral para apoderarse de los puestos claves del Ayuntamiento y lucrar con ellos. La decepción en la sociedad no la resentirá el marinismo, sino la figura emergente de Alcalá.

 

El momento clave llegó: romper el cerco del marinismo será más difícil después. Todavía más si no es capaz de nombrar a un Secretario General leal a su causa, o si tiene metido en su casa a Roberto Marín, ya sea en Sedeso o una secretaría inventada, porque se convertirá en un alcalde de facto, incontrolable.

 

La decisión es de Blanca Alcalá. Probablemente el camino que escogió Enrique Doger no sea el más grato. Quizá su deseo de autonomía provocó tantos enfrentamientos ante un gobernador avasallante. Pero lo que sí es claro es que Doger gozó y sufrió sus propios éxitos y fracasos. Nunca dejó que otro usufructuara el poder.

 

 

*** Todos a San Antonio. ¿Y por qué viaja hoy el gobernador a San Antonio, Texas, arropado por una amplia comitiva? ¿Y por qué no le avisó a nadie? ¿Quién los espera? ¿A qué van? ¿Al shopping? ¿De empresas? ¿Cuándo regresan?

 

 

*** Liderazgo racional y emocional. David Villanueva Lomelí, después de presentar su libro en la Feria Internacional de Guadalajara, realizará hoy el debut del texto en Puebla. La cita es en punto de la ocho en la Biblioteca Palafoxiana. Javier Sánchez Galicia y Pablo Hiriart harán los comentarios.

 

 

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