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Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

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El presupuesto 2009 se hunde

 

 

 

Varios lectores reclaman la insuficiencia del análisis sobre el cómo afectará la crisis financiera mundial a Puebla. Y es que además del regreso de por lo menos 100 mil migrantes, la disminución de remesas y la caída del turismo, hay otras variables que afectan directamente las finanzas públicas y el empleo, sin que hasta ahora el gabinete económico del marinismo tenga idea de las recetas para aplicar en los próximos dos años de recesión. Y es que si hace algunas semanas el gobernador Marín compareció ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara baja para solicitar a los diputados 9 mil millones de pesos extras para proyectos, desde hoy pueden empezar a olvidarse de ellos. Como este día lo acepta Gerardo Pérez Salazar, si a Puebla le va a bien tendrá para el 2009 el mismo presupuesto que en el 2008, es decir, 39 mil millones de pesos, muy lejos del año de bonanza del 2007 en el que se gastaron 44 mil millones. Pura y plena recesión.

 

Jorge Estefan, en su papel de presidente de la Comisión de Hacienda, requirió al gabinete económico del gobierno federal un replanteamiento de sus metas para poder modificar el Presupuesto 2009. La respuesta llegó ayer mismo: los ingresos han disminuido en 27 mil 600 millones de pesos; la expectativa de crecimiento del PIB se mueve en el optimista 1.8 por ciento –por lo que si crecemos un punto será milagroso-. Por si fuera poco, hay que restarle la caída en el precio del petróleo, y el declive de la producción. Y ya para terminar, al presupuesto federal hay que restarle los 50 mil millones que planea utilizar Calderón para enfrentar el tsunami financiero.

 

Así que en los labios de Pérez Salazar hay una gran verdad: si nos va bien, Puebla tendrá el mismo presupuesto que en el 2008, en el que hasta el momento no se han recibido excedentes petroleros. Por supuesto es la meta optimista: en un mal momento, hasta menos dinero recibiremos.

 

Las vacas gordas del 2007 para el marinismo llegaron a su fin, y ahora es tiempo de atender las flacas. Porque además deberán pagarse los excesos de la borrachera. De entrada, el presupuesto estatal descenderá en la medida en que aumentará el pago del servicio de la deuda pública, cercana a los 8 mil millones de pesos, con la subida de intereses que provocará la crisis.

 

Don Juan Columna, brillante corresponsal cibernético, hace unos días alertaba sobre un detalle del presupuesto que hasta ahora hemos pasado por alto: qué diablos ha ocurrido con las inversiones del gobierno marinista en la Bolsa de Valores, y especialmente en Vector, una vez que se han derrumbado todas las bolsas del mundo. La pregunta es sencilla: ¿cuánto se ha perdido? Porque si Cemex y las grandes operadores del piso de remates en los últimos tres días han perdido hasta el 28 por ciento de su valor, es lógico pensar que las inversiones del marinismo también han ido a la baja.

 

Como se recordará, Gerardo Pérez Salazar confesó que el gobierno estatal invertía su dinero en la Bolsa de Valores para obtener más recursos, un hecho prohibido por la ley. Un solo peso que perdiera significaría un quebranto financiero al gobierno estatal. Así lo escribimos en febrero pasado.

 

“El caso detona un conflicto de interés único en la administración, y casi más grave que la corrupción e ineficiencia de García Ramírez. Y es que Pérez Salazar, dueño y señor de los 44 mil millones que Puebla recibió el año pasado, no tiene empacho en enviarlos a su casa de bolsa Vector, poner en riesgo los recursos públicos –porque ya se sabe que la Bolsa es un mercado donde se puede ganar y perder-, tomar las ganancias, que Puebla asuma las pérdidas, y hacer un negocio redondo de especulación financiera con los recursos de todos los poblanos.

 

“Lo más increíble es que Pérez Salazar confesó, ante todos los diputados, la ilegalidad que realiza con los fondos públicos. En su comparecencia ante el Congreso del Estado, y a pregunta directa del diputado Manuel Janeiro, el secretario aceptó que el gobierno estatal invierte los recursos públicos en la Bolsa. El hecho, jurídicamente es altamente riesgoso para el secretario de Finanzas, porque con un solo peso que perdiera al mover los recursos, constituiría un daño patrimonial al estado y lo haría encuadrarse en el tipo penal de peculado. Y si, atendiendo a lo que dijo Marín hace dos años –en Puebla el que comete un delito se llama delincuente-, Gerardo Pérez Salazar no es más que un vulgar delincuente” Hasta ahí la cita.

 

Haciendo cuentas, el presupuesto marinista para el 2009 hace agua por todos lados; tanto por los recortes federales, como por el pago de la borrachera del presupuesto 2007, así como la contratación de más de 5 mil millones de deuda pública.

 

Lo extraña es que el gabinete económico del marinismo vive en la total pasividad cuando el mundo arde y todos hacen cuentas para sortear los próximos años. ¿Cuándo nos presentaran las variables de empleo, crecimiento del PIB, un programa de empleo temporal, los apoyos especiales de los programas de desarrollo social?

 

¿Hay alguien al frente del timón que le explique al gobernador Marín la gravedad de los que se viene?

 

 

 

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