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Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

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CNTE vs SNTE, con aderezo poblano

 

 

No es sencillo seguirle la pista a la cada vez más explosiva rebelión magisterial en Puebla. Factores nacionales y locales se entrecruzan, por lo que es complicado, después de la toma de los edificios de la sección 23 y 51, determinar si nos movemos en sentido a una explosión social del tipo Oaxaca o Morelos, o simplemente se trata de minar el poder de Elba Esther Gordillo en la entidad, y por tanto, debilitar indirectamente las aspiraciones de Rafael Moreno Valle. El rompecabezas se complica con la “asesoría” que le dan al Frente Magisterial Priísta dos de los principales líderes de la Coordinadora Nacional (CNTE), rival histórico del sindicato y por tanto de La Maestra, a quien han prometido derrocar.

 

Mientras tanto, Darío Carmona observa sentado el choque de trenes, lo que alimenta la suspicacia de un apoyo a los rebeldes por parte del gobierno marinista, luego de que la operadora elbista Sanjuana Cerda no se muerde la lengua para gritar a los cuatro vientos la intromisión de Javier López Zavala en la vida magisterial. Por último, el movimiento rebelde se ha posicionado en las zonas de Teziutlán, Huauchinango y Matamoros. ¿Por dónde entender el movimiento magisterial?

 

Partamos de la revuelta nacional y el conflicto histórico CNTE-SNTE, una infección controlada en Puebla desde hace años, pero que ahora parece instalarse en la entidad con la presencia de Antonio Ortíz Hurtado y Sergio Espinal García. El primero es dirigente de la sección XVIII de Michoacán y se ha visto envuelto en las movilizaciones contra las reformas a la Ley del ISSTE, e incluso algunos diarios del estado vecino lo relacionan con el cártel de “La Familia”. Espinal, por su parte, es nada más y nada menos que el dirigente nacional de la Coordinadora, y en su natal Michoacán fue famoso por destruir un set de televisión en donde se enfrentó a sillazos con Sanjuana Cerda,. Los medios de Morelos también lo relacionan con el movimiento magisterial de Morelos, que cumple ya dos meses y tiene paralizado el ciclo escolar.

 

A nadie le queda claro si la CNTE es mejor cualitativamente que el SNTE. Es decir, aunque la Coordinadora busca demoler el liderazgo de Elba Esther Gordillo y se asumen como un sindicalismo “democrático”, en realidad su lucha contra la Alianza por la Calidad Educativa es la batalla por mantener la prebenda de vender o heredar sus plazas sindicales. Es decir, puro patrimonialismo. El mismo, por supuesto, en el que mueve el sindicato oficial y llevó a Gordillo a su último exceso, la compra de vehículos Hummer para cada uno de los 39 dirigentes seccionales del país. ¿Algunos de ellos es mejor que otro? ¿Las luchas de ambos son por prebendas o por mejorar la calidad educativa del país? Ninguno parece favorito.

 

El escenario local, a su vez, se encuentra infectado por las presiones sucesorias del 2010. No es un secreto que la probable candidatura panista a la gubernatura de Rafael Moreno Valle se encuentra apoyada por su estrecha relación con Elba Esther Gordilo, su madrina, quien evidenció su madrinazgo asistiendo al cumpleaños del senador. En ese sentido, el marinismo busca debilitar el liderazgo de La Maestra como una forma de minar a Moreno Valle, y desde el año pasado fracturó a las secciones 51 y 23 mediante la creación de un membrete denominado “Consejo Democrático Magisterial Poblano” operado por maestros cercanos al tricolor, en específico Cutberto Cantorán y Gonzalo Amador Juárez. La iniciativa, sin embargo, no tuvo gran convocatoria hasta que la rebelión se conectó con el malestar generado por la Alianza por la Calidad Educativa, iniciativa identificada con Elba Esther al pactarla con Josefina Vázquez Mota.

Por su parte, los líderes de las secciones 23 y 51, progresivamente empezaron a perder el control de las zonas de Huachinango, Teziutlán e Izúcar de Matamoros. La desinformación sobre el contenido de la Alianza, más las noticias de los excesos de Elba Esther, y la operación de magisterio priísta, encontraron un caldo de cultivo en esas zonas.

 

Pero aquí viene el gran misterio: ¿cómo diablos se infiltró la Coordinadora en el movimiento del Frente Magisterial Priísta? La delegación del SNTE que llegó el fin de semana a Puebla, integrada por Sanjuana Cerda y el brillante Emilio Zebadúa, lo tiene claro: desde el gobierno marinista se financió la presencia de Antonio Ortíz Hurtado y Sergio Espinal García. La prueba irrefutable, dicen, es que con recursos públicos se pagó la primera marcha, e incluso en el colmo de la estupidez, les entregaron playeras rojas, identificativo del PRI.

 

Y llegamos al punto importante: suponiendo en el conflicto magisterial se cruzaron las variables nacionales –SNTE vs CNTE- y locales –zavalismo vs morenovallismo- lo importante es determinar hasta dónde llegará la revuelta. ¿Se extenderá el paro en algunas regiones a uno generalizado? ¿Hasta dónde llegará la suspensión de clases? ¿Cómo recuperarán los edificios de las secciones 23 y 51? ¿Habrá violencia?

 

Más que nunca, se requiere que Mario Montero y Gobernación empiecen a poner orden con una mesa de diálogo, antes de que las cosas se salgan de control.

 

 

*** Se rieron de la denuncia de peculado. Los asesores jurídicos del PRI se ve que no fueron a clases de derecho. Uno de los elementos del tipo penal del peculado es la administración, guarda o custodia de recursos federales. Un senador, por supuesto, no tiene bajo su custodia ningún recurso o bien federal.

 

Que por eso en el cuartel de Moreno Valle se rieron de la denuncia priísta. Y hoy lo van a declarar.

 

 

 

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