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Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

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Melquiades y su comodato de 99 años

 

Tan simple y tan sencillo: Ricardo Henaine, señalan todos los indicios, sí es propietario del predio de 18.7 hectáreas conocido como Parque Metropolitano, y por tanto, puede vendérselo a quien se le hinche la regalada gana sin cometer ningún delito. Y es que el ex gobernador Melquiades Morales es el gran mentiroso en la trama de especulación inmobiliaria que significa un quebranto financiero a los bienes del estado por varios millones de pesos. ¿Por qué? Porque en su último año de gobierno mintió a los poblanos al afirmar que les había entregado el terreno en un comodato por 99 años, cuando en realidad transmitió la propiedad mediante una donación onerosa. La contraprestación que recibieron las arcas estatales es ridícula -10 millones de pesos- frente a las ganancias de Henaine tendrá por 40 millones de dólares cuando logre vender el predio. Y todavía hay algo más grave: el hoy senador violó todas las leyes estatales, porque dicha donación de un bien inmueble nunca fue aprobada por el Congreso del Estado, por lo que si la administración marinista estuviera interesada, podría echar atrás el acto fraudulento.

 

Pero no les interesa. La acusación contra el ex gobernador proviene del ebrio profesional Rafael Moreno Valle Buitrón, quien después de sacudirse la cruda diaria acudió a Casa Aguayo para recibir línea sobre lo que debía responder. Y a la administración marinista no le interesa revertir la ilegalidad porque es la principal promotora de que la Sedesol federal modifique el uso de suelo del Parque Metropolitano quitándole la marca de “preservación ecológica” para poder hacer, ahora sí, el negocio redondo.

 

Y aquí viene la parte interesante de la historia: si Ricardo Henaine no ha vendido al predio hasta ahora, desmantelando su ruinoso parque de diversiones “Fraude Fantástico”, es porque aunque sea el propietario del terreno, no puede transmitirlo porque hoy, sin el cambio de uso de suelo, no vale nada. Es decir, si el Ayuntamiento de San Andrés y la Sedesol federal autorizan el cambio de “preservación ecológica” a “uso residencial”, no puede construirse nada ahí. Y a nadie le interesará invertir.

 

Ricardo Henaine, con la ayuda del mentiroso Melquiades, está sentado en una mina de oro que todavía no puede explotar. Para dar el segundo paso, los marinistas están prestos a ayudar uno de sus empresarios favoritos. Misteriosamente, por ejemplo, el registro del polígono SA-18, donde se encontraba el Parque Metropolitano y su desincorporación del Fideicomiso Atlixcáyotl, ha desaparecido del Registro Público de la Propiedad de San Andrés Cholula. ¿Cómo una escritura pública ha desaparecido de un Registro Público? Misterio que sólo podría resolver la secretaría de Gobernación.

 

La misma secretaría, además, inició el movimiento para cambiar el uso de suelo en varios de los predios restantes de la Atlixcáyotl. Y oh, gran casualidad, Mario Montero pidió a la Sedesol federal el cambio de uso de suelo de un predio que ya no es propiedad del gobierno del estado. ¿Por qué tanta generosidad?

 

¿Será por ser uno de sus principales promotores financieros rumbo a la gubernatura?

 

Las cosas, sin embargo, pueden complicarse. La Sedesol, por ejemplo, ha anunciado pedirá la restitución del predio del Parque Metropolitano, lo que anuncia un pleito jurídico entre el gobierno federal, las administraciones melquiadista y marinista, así como Ricardo Henaine. Un pleito que dificultará la venta y sobre todo, el cambio de uso de suelo.

 

Y por cierto, ¿Qué dirá Melquiades Morales de su mentira? ¿No que fue un comodato por 99 años?

 

¿Tendrá cómo responderle al borrachito Moreno Valle Buitrón?

 

 

*** Don Juan Columna sobre la violencia y la inseguridad. “Al leer su columna del miércoles 17 de los corrientes, percibí  la duda, pesimismo, incredulidad y temor que todo buen comunicador social siente frente a los cobardes hechos violentos en contra de la inerme población civil en Morelia, por parte de ejecutores materiales e intelectuales “anónimos”.

 

“El acontecer político, social, económico, militar y “delictivo” en nuestro país se está pareciendo mucho a lo que sucedió durante las dictaduras militares de América del sur, en la década de los sesentas y setentas, permítame mencionar sólo unas cuantas “coincidencias”:

 

El surgimiento creciente de una delincuencia “sin rostro”, secuestros, asaltos y narcotráfico, han sido generadores de pánico y retraimiento sociales.

 

Incremento presupuestal sin precedentes para ejército, armada y policías, creando una nueva y fortalecida clase social, la represora, que es pilar sobre el que se apoya un gobierno que no fue electo por el pueblo, sino designado por un tribunal electoral.

 

Atentados multitudinarios a la sociedad, principalmente donde gobierna la oposición, como Michoacán.

 

Estar en juego los grandes intereses nacionales frente a grupos de poder económico nacional y extranjero, el caso del petróleo en nuestro país.

 

Un movimiento opositor al gobierno con marcada y definida tendencia ascendente.

 

“Señor Rueda, si Usted revisa la historia de Dominicana en la época de Leónidas Trujillo, la de Nicaragua con Anastasio Somoza Portocarrero, la de Haití con la familia Duvallier en el poder, también durante la dictadura militar Argentina, Chilena, o bién en Paraguay con el General Stroessner, podrá ver la enorme similitud que existe con lo que ahora estamos viviendo los mexicanos; una violencia promovida por el Estado para validarse en el poder y consumar compromisos económicos ineludibles con las oligarquías financieras, todo mediante el control social, resultado de manejar un estado emocional colectivo de pánico, operado por la violencia. Reciba un cordial saludo”.

 

 

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