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Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

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31 años, 31 frases

 

 

1.- Hablé con varios compañeros que salimos del Novedades para ver si formábamos una cooperativa, y así surgió Cambio. Compramos dos linotipos reconstruidos y una prensa plana también reconstruida; con eso empezamos. Cuando cerró Novedades de Puebla decidí ya no buscar trabajo, aunque Alfonso Neri me ofreció la sección de municipios en El Sol de Puebla: “mire, don Alfonso, yo tengo un proyecto: voy a hacer un periodiquito”. (Gabriel Sánchez Andraca)


2.- Dejamos la pluma y tomamos un fusil. Cambio se convirtió en una guerrilla urbana; nos peleamos con políticos, con periodistas -con todos los sectores- y terminamos en una guerra salvaje, brutal, que culminó con la censura a La Quintacolumna Radio, y con un aislamiento del periódico. (Mario Alberto Mejía)


3.- “¡Cómo una mujercita, se iba a involucrar en asuntos de los hombres!”. Fuera de la crónica social, ¡qué ibas a hacer tú!, ¡cómo ibas a participar en asuntos de mayor trascendencia! Cuando ingresé al periodismo era difícil integrarse a las redacciones de periódicos, existían muchos prejuicios. (Irma Sánchez)


4.- En Puebla los periodistas más importantes son los columnistas, o los entrevistadores de los noticiarios radiofónicos, no los reporteros, los investigadores, o quienes escriben notas todos los días. Y la columna es un género prototípico en “esa” vinculación del periodismo con el poder y, generalmente los medios de comunicación acaban desarrollándose alrededor de la columna. No estoy en contra de las columnas, lo que veo negativo es que sean lo principal. (Sergio Mastretta).


5.- De Fernando Crisanto admiro su entrega: es un adicto al periodismo, siempre tuvo y tiene la facilidad de ser el primero en llegar y el último en irse; de Alejandro Mondragón, la certeza de la información que publica; de Mario Alberto Mejía, su estilo periodístico, que es uno de los mejores, porque maneja bien las letras; de Arturo Rueda, su personalidad sarcástica —se necesita tener hígado para eso; y pocos lo tenemos—, de Rodolfo Ruiz, que es un buen periodista, que no necesita tener amigos para poder ser; de Enrique Núñez —quien es además de mi amigo, mi compañero de trabajo—, la facilidad que ha tenido para meterse en el gremio, pese a no pertenecer a él, de origen. (Lety Torres).


6.- Leer es básico para un periodista. Desgraciadamente muchos compañeros no lo hacen. Un buen periodista, antes que nada, debe saber escribir bien, tener vocación, un buen carácter para que, por ejemplo, un entrevistado se sienta con la confianza de hablar, y leer mucho. Si no lee, además de estar desinformado, va perdiendo estilo. (Gabriel Sánchez Andraca)


7.- Si sabes escribir ya la hiciste, porque lo más fácil después de escribir es reportear; hay gente que empieza reporteando pero no sabe escribir y nunca va a aprender. Es mejor tener las herramientas de la escritura. (Mario Alberto Mejía)


8.- En Cambio ahora hay plumas mucho más agresivas, más arriesgadas, mucho más liberales que las de mi época. Cambio se ha transformado, en el sentido de que ya se tocan más temas personales de personajes públicos; en la etapa que yo viví, difícilmente eso sucedía, por la línea editorial. No lo critico porque que así lo demanda el lector. Finalmente los regímenes son los que van indicando cuáles son las líneas editoriales de todos los medios de comunicación. (Lety Torres).


9.- Los periódicos son como las personas, van cambiando con el tiempo, van evolucionando; a veces para bien y a veces para mal. Yo no diría que el objetivo con el que fundamos Cambio —Jesús Rivera y yo— se haya distorsionado; cuando decidimos asociarnos con Juan Bustillos (hace 21 años), Fernando Crisanto se hizo cargo de la redacción –y aunque teníamos una magnífica relación con la universidad, nunca habíamos tomado partido con nadie—, pero entonces hubo una campaña para la rectoría en la que Cambio tomó partido… Era otra administración y otra dirección; entonces, no me extraña nada eso, esas cosas son así. (Gabriel Sánchez Andraca)


10.- Un buen columnista no debe dejar huellas de quien es su informante; desgraciadamente vemos muchas columnas con muchas huellas dactilares. Uno lee determinada columna diciendo “voy a ver qué está pensando tal político”. El columnista debe borrar las huellas del crimen y no terminar como secretaria del político en turno. (Mario Alberto Mejía)


11.- A través de mi columna trato de presentar las cosas buenas que hay en Puebla, que se generan en las universidades, con las nuevas generaciones de emprendedores. Hay mucha investigación, incluso se tienen reconocimientos internacionales, se han publicado muchas cosas en revistas especializadas en el ámbito internacional. Lamentablemente por irnos con el chisme político le restamos espacio a estos temas. Y sucede en general, no nada más en Cambio (Irma Sánchez)


12.- Cambio produjo una escuela de columnistas: creó el mecanismo y lo reprodujeron otros diarios. No es que no la tuviera El Sol de Puebla pero, ésta era una generación que se plantaba en una lógica distinta, que veía al mundo de una manera más moderna: de contemplar al periodismo como uno de los mejores instrumentos de la sociedad mexicana en su lucha por la democratización, ese esfuerzo lamentablemente se rompe en los periódicos, con esa dependencia de los recursos públicos. (Sergio Mastretta).


13.- Cuando eres agresivo por sistema, te alejas de la objetividad, y sólo buscas lo malo —sin duda es un periodismo que a mucha gente gusta pero, que a otra tanta no—. El Cambio de hoy es más agresivo que el de hace 30 años, tiene sus razones y yo las respeto, pero a mí me gusta el periodismo más objetivo: cuando usas adjetivos como: “El Góber Precioso”, pierdes credibilidad, porque estás agarrando partido, y mucha gente quiere un periodismo más objetivo, más creíble. (Gabriel Sánchez Andraca)

 

 

 

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