Inicio >> Columnistas >>Tiempos de Nigromante

Columnistas

   

Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

[email protected]


 

 

 

 

Receta marinista para los tiempos de crisis

 

 

 

Tarde, pero llegó el Plan Anticrisis de la administración marinista. Los avisos de la desaceleración económica, previsibles desde finales de 2008, provocaron pavor cuando se materializaron en la reducción del 20 por ciento de la producción de la planta de Volkswagen, con el consiguiente despido de 800 obreros, así como por los menos cinco paros técnicos planean los directivos a lo largo del 2009. A diferencia del plan anunciado hace tres semanas por el Presidente Calderón, cuyo punto central fue el congelamiento al precio de los combustibles, el gobernador Marín tomó una medida que genera aplauso fácil: anunciar la reducción de salarios a la elite burócratica. Así que los funcionarios de primer nivel, a partir de la próxima quincena, ganarán 10 por ciento menos de su sueldo. Una medida extraordinaria si en verdad pudiera comprobarse, ya que los recibos de pago son secreto de Estado para la Comisión de Acceso a la Información Pública. Por cierto, ¿la austeridad aplica al sueldo nominal o a la compensación?

 

Además de la reducción de sueldos a funcionarios de primer nivel, las medidas anunciadas por el gobernador Marín planean paliar la masiva pérdida de empleos prevista para el 2009. Poco más puede hacer un gobierno estatal, además de acelerar la obra pública.

 

Tarde pero llegó, y el gabinete económico del marinismo debió esperar el regreso del gobernador de Italia para desperezarse. López Malo se puso las pilas, y Pericles Olivares –en su fuga por no responder el escándalo “González Molina”- tuvo la genial idea de armar un Programa de Empleo Temporal. Su cabecita no da para más.

 

Hace una semana, con motivo de la juramentación de Barack Obama, escribimos sobre la lentitud manifiesta del gabinete económico marinista que, precisamente, comparecerá hoy ante el Congreso local.

 

“No se trata de hope, sino de business. Ayer, mientras la parte progresista del mundo asistía encandilada a la toma de protesta de Barack Obama como nuevo presidente de Estados Unidos y lo ungía como una prueba irrefutable de esperanza, los mercados mundiales reaccionaron dándole una patada a los discursos optimistas, pero banales. Las Bolsas de Valores, a lo largo de mundo, sufrieron un desplome pues resultó que al negro de moda se le olvidó la economía, o mejor dicho, la macrocrisis financiera mundial en su discurso, y no dijo ni pío de la nueva inyección de miles de dólares a las empresas en vías de quebrar. Triste pero real: una nueva versión de la clintoniana expresión “!es la economía, estúpido!”.

 

“Sí, es la economía. Y aunque en Puebla el agua empieza a llegarnos al cuello, el gabinete económico del marinismo ni cuenta se ha dado. José Antonio López Malo, teórico encargado de las inversiones nacionales e internacionales, prefiere andar de campaña en la ciudad con la esperanza de amarrar una curul que le permita trascender al sexenio. Lo mismo hace el inteligente Alberto Jiménez Merino, uno de los pocos secretarios brillantes del sexenio pero al que también rebasan sus ambiciones políticas por el distrito de Izúcar de Matamoros. Y Pericles Olivares, imaginario defensor del empleo, vive feliz y sin preocupaciones, disfrutando la luna de miel de sus muy recientes segundas nupcias. Ah, y Gerardo Pérez Salazar, despojado de sus anhelos futuristas, acompaña al gobernador a Marín para amarrar hipotéticas –muy hipotéticas- inversiones.

 

“Después de que Felipe Calderón anunció su plan anticrisis, algunos gobiernos estatales se pusieron en la misma línea, y por lo menos anunciaron una serie de políticas de austeridad. Y aquí, nada de nada. No estaría mal que anunciaran algo, por lo menos medidas paliativas. Que adelantarán el pago de la deuda para disminuir los intereses. Que se bajarán el sueldo o algo así. Que implementará un programa de Empleo Temporal –vaya idea- o le subirán el costo de sus inversiones –total, ya lo han hecho- para que no se pierdan puestos de trabajo.

 

“Pero no. Ayer, la armadora Volkswagen anunció el despido de 900 trabajadores eventuales, después del paro técnico que canceló la producción de 5 mil vehículos. Y las cosas se pondrán peores conforme pasen los meses.

 

“Sí: no han entendido que ¡es la economía, estúpidos!”.

 

 

*** A mi amigo Alberto Ventosa, que tantos años formó parte de la historia de CAMBIO, le envío un abrazo solidario en estos momentos difíciles. La tormenta siempre deja paso a la calma.

 

 

 

> Columnas anteriores

 

 

 

 


       

 



     PUBLICIDAD