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Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

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Perder lo más por lo menos

 

 

Es un error infantil. Todos, absolutamente todos los funcionarios públicos del país, han decidido acatar la prohibición que establece el artículo 134 de la Carta Magna para promocionarse en cualquier modalidad de comunicación social, reglamentado a su vez por el 200 bis del Coipep. La normativa federal es clara: la única excepción a la promoción son los 7 días previos a un informe y los 5 días post. Su castigo no acarrea sanción inmediata, sino investigación de aquello que los órganos electorales denominan “actos anticipados de campaña” y provocaría su pérdida de registro en caso de presentarse como candidato. Pocos se han atrevido a violentar la prohibición, como el mandatario mexiquense Enrique Peña Nieto, pero lo ha hecho para aparecer en forma de gacetillas todas las noches en el noticiero de Joaquín López Dóriga. El Consejo General del IFE ya lo investiga, y más tarde o más temprano lo habrá de alcanzar.

 

En Puebla, incluso Mario Marín ha sido especialmente cuidadoso en evitar violar la prohibición del artículo 134 constitucional. Su instrucción a Javier Sánchez Galicia fue fulminante: que la oposición no tenga ningún argumento para ganar rounds por debajo de la mesa. Blanca Alcalá también ha cumplido sin menoscabo. Pero ahora resulta que el único funcionario público que ha decidido violar abiertamente la disposición es el rector Enrique Agüera mediante la página www.rectoratulado.com, que busca presentarse como una Oficina Virtual de la Rectoría de la Buap.

 

www.rectoratulado.com es un portal donde se promociona nombre, imágenes, audio y video de Enrique Agüera, precisamente lo prohibido por la normativa constitucional. Aparecen varias secciones. Rector a tu lado, una plataforma para redes sociales como Facebook, You Tube, My Space y Hi5. También otras como BlogOpina, Notiblog y Archivo, sitios en los que se almacenan boletines de prensa, así como FotoBlog, en la que se colocan las fotografías de los actos del Rector. De igual forma es resaltable también “Oficina Virtual TV” con videos de las actividades de Agüera. Por si fuera poco se observa el logotipo oficial de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, e incluso en ese portal se colocó la oferta de becas para estudiantes.

 

La trampa al 134 constitucional es tan burda que no parece provenir del mismo Enrique Agüera, quien va en caballo de hacienda rumbo al 2010 y al final una tontería como esta podría frenarlo. Más parece consejo de estultos asesores y/o consultores electorales que le vendieron la idea de convertirse en el Barack Obama de Puebla. La idea de utilizar internet y redes sociales como plataforma política no es mala, pero es claro que utilizada así se convierte en un acto anticipado de campaña que el IFE y el IEE pueden investigar y sancionar.

 

Sí: tan mala idea no puede venir de Enrique Agüera, quien ha aprendido a sortear las vicisitudes de la política aldeana. Lo malo es que las pruebas lo incriminan: la investigación de Selene Ríos muestra que el dominio fue adquirido a mediados de enero y el portal fue puesto en operación el 26 de enero, siempre a nombre de la BUAP.

 

Así que, ¿quién le vendió al rector una genial idea que lo puede descarrilar rumbo al 2010?

 

 

*** Corren a sospechoso director del hangar del gobierno estatal. Don Juan Columna, desde las profundidades de la administración marinista, nos da un dato revelador: Javier Ochoa, sospechoso de manipular piezas, precios y mantenimientos de las aeronaves del gobierno marinista, fue despedido.

“El pasado 11 de enero se cumplió el primer aniversario luctuoso de las ocho víctimas del accidente del helicóptero Bell 412 propiedad del gobierno del estado, donde fallecieron apreciables damas del voluntariado y servidores públicos de la Secretaría de Gobernación estatal, quedando el trágico evento bajo la tesis del error humano, tendiendo un velo protector a la simulación, sigilio, mentira y corrupción.
 
“Recientemente, quien fuera Director de Servicios Aéreos del estado de Puebla Javier Ochoa, quien estaba en funciones en el tiempo que ocurrió el accidente referido, renunció al cargo, ocupando su lugar el Capitán Salvador Flores, dicho cambio fue practicado con el ocultismo y disimulo tradicionales a esta administración. En ese sentido, nunca se presentó una hoja de servicios del joven Ochoa respaldando su experiencia en el manejo de hangares (no obran en expedientes), ante las autoridades de la Dirección de Aeronáutica Civil de la SCT federal, así como a los servicios periciales de la Procuraduría General de la República que también investigaron el caso, ni mucho menos dicha comprobación fue requerida por estas dependencias, lo que evidencia complicidad. Dictamen post factum: falla técnica”.

 

 

 

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