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Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

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La vieja guardia

 

 

Conozco a Guillermo Pacheco Pulido desde hace 10 años y su magisterio jurídico y político ha tocado a muchos. Siempre es prudente y hasta reservado. Hasta ayer. Entrevistado con motivo del 80 aniversario tricolor, habló reiteradamente de ideología, proyectos de nación, soberanía. Le pregunté que seguramente no le faltarían acusaciones –como las que reciben a diario hombres como Manuel Bartlett- de ser un personaje de otra época, un old fashion. Inmediatamente se encrespó: los que digan eso son unos nacos porque “no conocen la historia del país, ni la ideología, ni la nación”. Contrarrepliqué que Bartlett los llama oportunistas. Reafirmó: “Yo les llamo nacos. En realidad, no tomar la política en serio, es de gente naca, esté en el partido que esté”.

 

La anécdota viene a cuestión de que los tres personajes entrevistados sobre el 80 aniversario del PRI, Bartlett, Rodolfo Sánchez Cruz y Pacheco Pulido, coinciden en un mismo reclamo: la falta de rumbo ideológico del tricolor. La ausencia de un proyecto de nación. El ex gobernador quizá es el más radical pues incluso afirma que el PRI se ha convertido en el cabús del PAN y que sus cúpulas tienen intereses con el gobierno calderonista. El Ingeniero Cruz y el Maestro Pacheco, sin hacer acusaciones directas, reclaman la traición de varios priístas al partido. Tangencialmente incluso se señala al ex presidente Zedillo.

 

Después de leer las tres entrevistas, así como sus críticos dominados por la bilis, los acusarán precisamente de “pasados de moda”. Las ideologías han muerto, clama el credo neoliberal. Los proyectos de nación no existen en la globalización, afirman los adoradores de las fluctuaciones del mercado. Nuestro tiempo, dicen, es del pragmatismo: hacer lo que convenga según la circunstancia. No hay parámetro ni dirección: lo importante es la ganancia. Atraer inversiones. Flexibilizar las leyes laborales. Permitir la explotación del petróleo a empresas extranjeras. Desregular la banca y la bolsa. Firmar tratados comerciales. Un tiempo en el que ya no caben hombres como Bartlett, Pacheco Pulido y Sánchez Cruz.

 

Viejitos, los llaman seguramente la cúpula todopoderosa del PRI encabezada por Don Beltrone y Emilio Gamboa. Retardatarios, los acusan los tecnócratas y globalizadores. Cumplieron su ciclo con el país. Ya bailaron, ahora que se sienten. Además de todo, son incómodos porque no se doblan al vaivén de los vientos. Pero eso no les interesa hacerlos candidatos o darles nuevas responsabilidades al interior del tricolor. Hacen declaraciones incómodas. Pueden rebelarse. Piensan y leen, por ello tienen ventaja sobre los que se dedican a las intrigas palaciegas. Y ya se sabe que los que piensan y leen son siempre peligrosos.

 

Nuestras tres leyendas vivas del PRI, efecto, provienen de la misma generación. Rondan los 75 años. Casi nacieron al mismo tiempo que el Partido de la Revolución. Alguien puede llamarlos la “vieja guardia”. Pero también los tres conocen como nadie a su partido: asistieron la formación de las reglas del sistema, a la elevación del tricolor. Han vivido en sus entrañas. Asistieron a su momento de gloria en los años sesenta y a su lento declive a partir de los ochenta, cuando la casta tecnocrática empezó sus pactos con la derecha. Lo que Bartlett llamó la verdadera caída del sistema.

 

De una forma u otra, en el 80 aniversario del tricolor, los tres regresan a los orígenes del partido para explicar su desviación. “Decía que mi partido, nace por problemas de la población, hay miseria, hambre, y siguen vigentes y tenemos que ver si el PRI los está atendiendo para ver si está cumpliendo o no con sus orígenes”, dice Pacheco Pulido.

 

No parece hacerlo desde hace algunos años. Especialmente desde el zedillismo. Pero la actual cúpula no parece preocuparse por esos problemas pasados de moda como el proyecto de nación y la ideología. Lo importante son las encuestas, el trato a las televisoras y los poderes fácticos. Lo demás sobra. ¿Para qué tener a un Bartlett al lado cuando se tiene a un guapo como Peña Nieto?

 

Sí: Rodolfo Sánchez Cruz, Manuel Bartlett y Pacheco Pulido son la vieja guardia. Que falta nos hacen más como ellos.

 

Por cierto: ¿tendrán opinión los ensimismados aspirantes del PRI a la gubernatura? Pronto lo sabremos.

 

 

 

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