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Tiempos de Nigromante
de Arturo Rueda

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El pensamiento de la reacción poblana

 

 

Gastón García Cantú, el gran intelectual poblano de la segunda mitad del siglo XX, dedicó gran parte de su pensamiento a desmenuzar y documentar el pensamiento de la reacción mexicana en varios tomos. Le faltó, sin embargo, detener su mirada analítica en pensamiento reaccionario que tenía más a la mano: el de sus paisanos.  De haber llegado al 2009, hubiera alzado su voz contra el “Religión y Fueros” que hoy enarbola el PRI, mientras el PAN, oculto tras bambalinas, disfruta la división de la fracción tricolor por la iniciativa de reforma que legisla el programa ultraderechista de la “familia”. Y es que los calificativos de dogmático e intolerante, siempre aplicados al albiazul, encajan hoy perfectamente en un partido que en sus orígenes se suponía progresista y cercano a las causas populares.

 

EL PAN, por supuesto, el gran beneficiario de la “iniciativa Bailleres”. Su programa ultraderechista ni siquiera ha podido legislarse en los estados que gobierno. Sus causas conservadores y doble moralistas, como la prohibición de besos y minifaldas, ha encontrado una férrea resistencia en la opinión pública que rechaza la injerencia de la moral católica en la vida pública. Eduardo Rivera y su minúscula fracción nunca imaginaron que sus valores yunquistas iban a llegar a la Constitución local, y que su par de pensamiento, hermano de ideología, sería José Tontón Bailleres. Si triunfo es mayúsculo.

 

La “iniciativa Bailleres” colocó a los priístas en el ojo del huracán y no a los panistas. Nadie duda que Lalo Rivera cree en la encíclica de Juan Pablo II, en la familia “natural” basada en el matrimonio “natural”. En que la vida comienza en la unión celular de un espermatozoide y un óvulo, y que cualquier atentado contra el cigoto es un homicidio. También que cree que las personas no tienen derecho a decidir su muerte en caso de una enfermedad terminal: probablemente será un castigo divino y así hay que soportarlo. Los caminos de Dios son inescrutables. Por último, seguro comparte el editorial del El Observatorio Romano, periódico del Vaticano, que afirma que la lavadora contribuyó más a la liberación de la mujer que las pastillas anticonceptivas y el derecho a trabajar. Con eso de que el trabajo de la mujer en casa debe reconocerse por su valor a la sociedad.

 

Tal pensamiento conservador y misógino sorprende en los priístas, que tienen en la masonería uno de sus afluentes ideológicos. Pero no: Bailleres y Fernández del Campo han decidido seguir adelante, aún con la censura de Beatriz Paredes, del Organismo Nacional de Mujeres, y de diputadas inteligentes y beligerantes como Rocío García Olmedo.

 

Tontón y Monaguillo Fernández del Campo, el dúo neoconservador, así como sus patrones, suavizaron la iniciativa para hacerla más digerible a las mujeres priístas. O para darles su ración de atole con el dedo. El matrimonio “natural”, en la nueva propuesta, ya no es la forma de organización de la familia. No sólo reconoce como valioso el trabajo de la mujer en casa, sino también el del hombre ¿?, una fórmula para apaciguar a las mujeres priístas.

 

La polémica, sin embargo, permanece por la fracción IV. Bailleres y Monaguillo encontraron la piedra filosofal de la técnica jurídica: salvo las excepciones establecida en la misma ley, se protege la vida desde el momento de la concepción y hasta la muerte natural. Fórmula para quedar bien con tirios y troyanos: se le cumple al panismo y se evita la irritación de los tricolores progresistas.

 

Al final parece que Tontón y Monaguillo no quedarán bien ni con Dios ni con el Diablo. La revuelta de algunos diputados priístas, más la fierecilla domada de la oposición chiquilla podrían dificultar alcanzar la mayoría absoluta de 28 votos para reformar la constitución. Aparentemente alcanzan los números: 20 tricolores piadosos y 8 panistas torquemadas.

 

Todo indica que Tontón y Monaguillo se salieron con la suya.

 

 

*** La crisis en el gobierno marinista. “Yo no creo en eso de la crisis, porque conozco un funcionario de tercer nivel de la secretaria de Medio Ambiente del gobierno estatal de nombre Abelardo Gil, que en los últimos meses ha estrenado tres camionetas con placas TVY5857, TWE2416 y TWG1292, dos Suzukis y una Captiva respectivamente, cuyo valor en facturas es de 251,500; 287,000 y 246,183 pesitos respectivamente, las cuales por supuesto puso a nombre de su vástago.  

 

Además para enorgullecerse de sus honestos logros económicos saca sus tres camionetas simultáneamente a la banqueta de su casa (nótese que no es naco) para lavarlas con pistolas de agua a presión (como cuida el medio ambiente) ante la mirada atónita de todos los que pasan pues seguramente piensan que ahí vive algún importante empresario o algo así.
 
Por lo tanto concluyo que la mejor receta para salir de la crisis es que el Gobierno de Puebla nos dé trabajo a todos, asi ¿cual crisis?”

 

 

 

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